La concejala de Ciudadanos no solicitará su liberación tras el rechazo del resto de la oposición

Carmen Pérez Soberón. /MARIETA
Carmen Pérez Soberón. / MARIETA

Carmen Soberón desiste de su intención al constatar que no se mantendrá el acuerdo de liberaciones del inicio del mandato

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Carmen Pérez Soberón no solicitará formalmente al Pleno su liberación después de constatar que la propuesta no lograría los apoyos suficientes para ser aprobada. El veto del resto de los grupos de la oposición ha sido clave en que la única edil de la formación naranja aparque sus planes.

La organización del gobierno y la Corporación es un acuerdo que se adopta al inicio del mandato. Lógicamente, es un asunto que se resuelve en el segundo Pleno, una vez elegida alcaldesa. La liberación de concejales de la oposición se planteó por primera vez en 1999, después de la victoria del socialista Santiago Rodríguez Vega tras las elecciones municipales en la que rozó la mayoría absoluta.

En ese momento, el PSOE ofreció la liberación como una forma de incrementar los recursos de la oposición para fiscalizar al gobierno. Desde entonces se ha mantenido en cada mandato con un idéntico criterio: un concejal liberado en cada grupo de la oposición, incrementándose, posteriormente, en función de su representación.

De esta manera, al inicio del actual mandato se planteó sendos liberados para IU y Ciudadanos mientras que PP y Somos dispondrían de dos concejales con dedicación exclusiva. Ganemos, al estar en el grupo mixto, no tendría liberación, aunque dispondría de secretario de grupo.

En ese momento, el acuerdo salió adelante con los votos de PSOE, PP, IU y Ciudadanos; Somos lo rechazaba, aunque asumía las liberaciones, y Ganemos se abstenía. Sin embargo, en ese momento, el portavoz de Ciudadanos, Juan Cuesta, rechazaba la dedicación exclusiva.

Tras la crisis de Ciudadanos, su única concejala, Carmen Pérez Soberón asumió la carga de trabajo del grupo compatibilizándolo con su actividad profesional, si bien en los últimos meses consideró necesario recuperar la dedicación exclusiva para su actividad política. Y es que aunque el acuerdo se negocia entre los grupos, su ejecución es personal. Es decir, que si un grupo renuncia a la liberación al inicio del mandato, ésta no se aplica.

En esta situación, el PSOE se mostró partidario de votar a favor, al igual que al inicio del mandato. Somos apuntó que mantendría su voto negativo de julio de 2015. En esta contexto, el cambio de voto del Partido Popular, con seis concejales, bloqueó los planes de Ciudadanos.

Por eso Carmen Pérez Soberón declinó acudir al Pleno con una propuesta, sabiendo que iba a ser derrotada, como mínimo, por once votos en contra, además de tener que superar un debate, como el de las liberaciones, que suele ser de tono grueso.

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