El confitero Julio Pardo, ingresado en el HUCA tras ingerir numerosas pastillas

Julio Pardo, durante el juicio por el asesinato de su mujer.
Julio Pardo, durante el juicio por el asesinato de su mujer. / ÁLEX PIÑA

El asesino de Ascensión Amores, que fue trasladado el lunes al centro sanitario desde la cárcel de Villabona, seguía ayer inconsciente

C. R. AVILÉS.

El confitero Julio Pardo, que el 26 de enero de 2016 asesinó a su mujer Ascensión Amores en el domicilio conyugal, permanece ingresado en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) tras una ingesta descontrolada de pastillas. El avilesino fue trasladado el lunes al centro hospitalario desde la cárcel de Villabona en estado inconsciente y ayer todavía se encontraba bajo los efectos sedantes de los fármacos.

Pardo se encuentra custodiado por agentes de la Policía Nacional, en la sexta planta del HUCA. Según su abogado, Félix Guisasola, que ayer acudió a verle, lo más probable es que de Medicina Interna pase luego a Psiquiatría y, de regreso a prisión, se le aplique el protocolo antisuicidio.

Es la segunda vez en dos años que el confitero de 'La Duquesita' ingresa en el HUCA en lo que, presumiblemente, parece un intento de suicidio. La vez anterior fue a finales de enero en 2016 tras matar a su mujer. La Policía Nacional se lo encontró tirado en el suelo del salón de la vivienda en estado semiinconsciente. Según uno de los policías nacionales que entró en el domicilio «apenas balbuceaba alguna palabra» ininteligible.

El confitero se encuentra a la espera de la pena que le imponga la Sección Tercera de la Audiencia Provincial tras el veredicto de culpabilidad por asesinato, con agravantes de parentesco y de género, emitido por el jurado el 15 de enero. Los nueve miembros del jurado dictaron por unanimidad un veredicto de culpabilidad por asesinato al apreciar que en el ataque mortal contra Amores concurrían alevosía y ensañamiento y, por mayoría, que el crimen estaba agravado por la vinculación de parentesco y el desprecio de género. De ahí que la pena impuesta pueda oscilar entre los 22,5 años de cárcel y los 25.

En el juicio, que se celebró del 8 al 12 de enero en Oviedo, se pudieron escuchar los testimonios de dos hermanos de Ascensión Amores, de la madre y las tías de Julio Pardo, de conocidos, clientes y proveedores de la pareja que desde 2012 y hasta 2016 regentó la confitería La Duquesita, y de policías, psiquiatras y médicos forenses. En primer y en último lugar testificó el acusado. El primer día para explicar los, al parecer, escasos recuerdos que tenía del día de autos. En ese momento confesó su intento fallido de suicidio. El último día, en el turno a la última palabra, para disculparse con la que había sido su familia política. Unas palabras que fueron recibidas con desprecio por parte de los hermanos y cuñadas de 'Susi', como familiarmente llamaban a Amores, que siguieron todo el juicio.

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