Araujo tacha de «arrogante» que De Rueda opte a dirigir el PP local

Alfonso Araujo acudió ayer a la sede del PP a reclamar los estatutos y la normativa de avales.
Alfonso Araujo acudió ayer a la sede del PP a reclamar los estatutos y la normativa de avales. / P. BREGÓN

«Ni vive ni trabaja en Avilés», afirma, y su adversario le reprocha su «personalismo» a la vez que defiende la labor de la gestora

J. F. GALÁN AVILÉS.

La convocatoria para el 3 de marzo del congreso que determinará la nueva junto local no ha aplacado las tensiones en el seno del PP de Avilés. Los dos afiliados que ya han anunciado que presentarán candidatura, el concejal Alfonso Araujo y el diputado regional Pedro de Rueda, presidente de la gestora, iniciaron ayer sus respectivas campañas, no exentas de reproches. «No tiene sentido que alguien que ni vive ni trabaja en Avilés, que no siente la ciudad y que ni siquiera sabe dónde está la calle El Balandro, por decir una, aspire a dirigir la junta local. Es como si yo me presentase a la de Gijón, sería de una arrogancia extrema», manifestó Araujo.

De Rueda, por su parte, se presenta como el candidato «de un equipo que ha trabajado mucho en la sombra, sin salir a la prensa, de un equipo que representa al futuro, no al pasado, que en coordinación con el PP de Asturias y de España ha conseguido cosas muy positivas para Avilés y quiere seguir avanzando por ese camino. Los personalismos ya han pasado a la historia», señaló.

El congreso se celebrará diez meses después de que, en mayo del año pasado, la directiva regional destituyese de forma fulminante a la junta directiva que presidía Carmen Rodríguez Maniega, quien meses atrás había disputado a Mercedes Fernández la presidencia del PP local sin el menor atisbo de éxito. Solo cosechó 189 votos, el 12% de los emitidos, la mitad de ellos en Avilés.

La directiva regional situó a Pedro de Rueda al frente de la junta gestora, una situación transitoria que en un principio no se prolongaría más allá de seis mes.

Lejos de limar asperezas, la decisión ensanchó aún más la brecha abierta en el seno del PP local, tanto a nivel de partido como en el seno del grupo municipal, fracturado en dos. Por un lado el portavoz municipal, Carlos Rodríguez de la Torre y las concejalas Ana Bretón y Mercedes Fernández Hurlé, afines al la directiva regional y por tanto a la gestora, y por el otro Alfonso Araujo, Francisco José Zarracina y Constantino Álvarez, abiertamente disconformes con su labor.

Si hasta entonces ya era evidente, la falta de sintonía se hizo palpable el pasado día 13, cuando acusaron a la gestora y al portavoz municipal de llevar «un rumbo errático que ha convertido al PP de Avilés en un partido irrelevante y cada vez más alejado de los ciudadanos que toma decisiones sin tener en cuenta a nadie. No podemos seguir siendo partícipes de este circo. Les pedimos que recapaciten, que rectifiquen y que reconduzcan la situación», manifestaron los tres concejales». De Rueda les calificó entonces de «nostálgicos de otra época que no va a volver» y trasladó sus declaraciones a la ejecutiva regional «para que tome las medidas oportunas».

Días después la siempre hirviente caldera en la que se ha convertido el PP de Avilés alcanzaba su punto de ebullición cuando Bretón acusaba a Zarracina de haberse dirigido a ella en tono amenazante, actitud desmentida por el presunto autor, pero que ha llevado a la directiva regional a abrirle un expediente.

Es en esta enrarecida tesitura en la que el PP de Avilés afronta su próximo congreso regional. Nadie espera que se presente un tercer candidato, aunque al mismo tiempo nadie lo descarta, toda vez que tan solo son necesarios veinte avales, requisito de mínimos que Luis Venta, secretario general de la ejecutiva regional nacida tras el congreso celebrado el año pasado, interpreta como una muestra del nuevo rumbo que, asegura, ha tomado el PP. «Así se facilita que cualquier afilado pueda presentarse», dijo al respecto.

El número de afiliados con derecho a voto se desconoce. «Unos 1.300, según señaló Venta, cifra realmente importante para un municipio que apenas llega a 80.000 habitantes. A modo de comparación, en el último congreso del PSOE, en noviembre, fueron 360.

Araujo apuntó ayer a la línea de flotación de la candidatura de Pedro de Rueda. «Yo también defiendo y defenderé los intereses de cualquier localidad de Asturias, pero aquí se trata de defender los de Avilés. Si nuestra ciudad y otra, por ejemplo Gijón, compiten para conseguir algo, ¿de qué lado se va a situar? ¿Va a defender los intereses de Avilés o a seguir la línea que trace la directiva regional? Yo nunca no voy a tener ese conflicto porque tengo muy claro que lo más importante es Avilés», señaló.

También puso en tela de juicio el bagaje político de su contrincante. «Nunca ha formado parte de una administración local, y apenas sabe nada del funcionamiento interno de un Ayuntamiento, que es de lo que se trata. Dice que yo represento al pasado, cuando mi único 'pecado' es que llevo muchos años afiliado al PP y he formado parte de varias corporaciones, tanto en la bancada del Gobierno -bajo el gobierno del difunto Agustín González- como ahora en la oposición. Rajoy también fue ministro antes que presidente, y lejos de ser un lastre es algo que hay que valorar», señaló.

Araujo se personó a media tarde de ayer en la sede del PP para solicitar el nuevo reglamento que rige las elecciones y recoger los impresos que han de cubrir los avalistas y advirtió de que «estaremos muy vigilantes antes cualquier posible irregularidad».

Rumbo a seguir

De Rueda centró su discurso en defender la labor de la gestora que preside y en mostrarla como el rumbo a seguir. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, «no vino a Avilés a desbloquear los accesos al PEPA y el Plan de Vías y a poner cuatro millones de euros sobre la mesa para rehabilitar el palacio de Maqua por casualidad. Vino gracias al trabajo serio y coordinado de la gestora y de la directiva regional», señaló.

También subrayó el aumento de la afiliación, «unos cuatrocientos en los últimos nueve meses» y sobre todo «nuestro trabajo en equipo, sin personalismos. Me presento para culminar una tarea que no ha hecho más que empezar y para renovar el partido, acercarlo a la gente y meterla en nuestra casa. Queremos huir del modelo de partido controlado por unos pocos y hacer un PP grande que aporte ideas, proyectos y soluciones para Avilés», señaló.

De Rueda se refirió por último a la idea de formar una candidatura única lanzada semanas atrás por Araujo. «Yo tampoco descarto ningún acuerdo, pero tampoco nos vamos a engañar. La realidad es que a día de hoy está muy complicado».

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