Araujo logra los avales para su candidatura y los críticos cargan contra el portavoz del PP de Avilés

Francisco Zarracina posa con sus compañeros de partido tras el homenaje sorpresa en Avilés.
Francisco Zarracina posa con sus compañeros de partido tras el homenaje sorpresa en Avilés. / MARIETA

Los ediles díscolos reprochan al portavoz municipal sus declaraciones tras el pleno del pasado martes

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Alfonso Araujo formalizará en breve su candidatura a la presidencia de la junta local del Partido Popular una vez que ya ha superado ampliamente el número de avales que necesita presentar para participar en el congreso local que se celebrará el próximo 3 de marzo. «Esto no es una batalla para ver quien consigue el mayor número de avales, sino se trata de poder presentarse para defender mi modelo de Partido Popular: abierto, democrático y con vocación de gobierno para Avilés y Asturias», aseguró ayer Alfonso Araujo.

El aspirante registrará su candidatura lo antes posible para seguir con su campaña para el congreso local. El calendario ha fijado para el próximo 10 de febrero un acto para los candidatos, en principio Alfonso Araujo y Pedro de Rueda, presidente de la actual gestora, puedan presentar a todos los afiliados su programa y su equipo.

El congreso del próximo 3 de marzo deberá cerrar la crisis abierta en el PP avilesino y cuya primera expresión es el cisma en el grupo municipal, dividido en dos: por una parte el portavoz municipal, Carlos Rodríguez de la Torre, y las concejalas Ana Bretón y Reyes Hurlé, y, por otra parte, los concejales Alfonso Araujo, Constantino Álvarez y Francisco José Zarracina.

«El año pasado, De la Torre incumplió el criterio de voto de la junta local», recuerdan

Ayer, los ediles díscolos volvieron a criticar al portavoz del grupo municipal, Carlos Rodríguez de la Torre, a raíz de sus declaraciones tras el último pleno municipal. En él, los tres ediles críticos abandonaron el salón de sesiones antes del debate del presupuesto municipal, donde el PP voto en contra. Tampoco participaron en la cuestión de confianza, en la que el PP rechazó apoyar la cuentas locales.

Los tres concejales justificaron su actitud por la defensa de los intereses de Avilés y que el presupuesto «cuenta con el sello del Partido Popular», además de rechazar la decisión de la junta gestora al calificarla como un órgano antidemocrático.

Por su parte, el portavoz municipal, Carlos Rodríguez de la Torre, expresaba su «decepción» por la decisión de sus compañeros que no habían defendido sus planteamientos en la reunión de la gestora.

Además, De la Torre recordaba que el PP mantiene unos criterios de organización y que si una persona no los acata «puede marcharse». También se ponía él como ejemplo, desvelando que antes de la gestora «había votado muchas veces en contra de mis planteamientos y defendido posiciones que no compartía, pero que eran las aprobadas por la junta».

«Estas declaraciones eran lo último que esperábamos de él. Han provocado un profundo malestar», aseguraron ayer los tres ediles que reclamaban al portavoz «un mensaje llamando a la unidad del partido, porque es la única manera de fortalecer al PP, incrementar nuestra presencia y número de concejales y llegar a gobernar. Esta no es la manera de ganar elecciones. Seguimos el ejemplo de Gijón, donde las peleas internas les llevaron de tener doce concejales a tener tres», afirmaron.

Los ediles se reafirmaron ayer en su decisión de abandonar el pleno, ya que «nos vimos obligados para no ser cómplices de una decisión contra los intereses de Avilés. Los presupuestos municipales tienen la firma del PP: cumplen la subida del 1,5% de los trabajadores públicos aprobada por el gobierno de Mariano Rajoy, se gestiona la DUSI concedida por el actual gobierno; la rehabilitación del Palacio de Maqua está avalada por el Ministerio de Fomento y la reurbanización del parque de El Muelle es una aportación de negociaciones del PP que se ejecutará entre este año y el próximo. Salimos del Pleno para escenificar nuestro rechazo».

Los ediles también defendieron su decisión de no acudir a la pasada junta gestora que aprobó el rechazo del presupuesto y no defender sus argumentos. «Está todo decidido. Se siguen las directrices de Oviedo que castigan a la ciudad sin ningún sentido», afirmaron Zarracina, Álvarez y Araujo.

Además, los tres concejales recordaron que el pasado año el portavoz municipal y sus dos ediles afines rompieron la disciplina de voto ya que «la junta había acordado abstenerse y votaron en contra. Y, posteriormente, se abstuvieron en la moción de confianza, siendo el hazmerreír de todo el municipalismo español al aprobar un presupuesto que acababan de rechazar», comentaron.

Según su versión, «Carlos de la Torre aseguró en la junta local que la propuesta de Oviedo era rechazar los presupuestos y había que acatarla y después se fue; pero no era cierto. En el pleno de 2017, Araujo salió para no hacer el circo que los tres estaban montando», recordaron los tres concejales.

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