El consorcio para la perrera sale adelante con el único voto en contra del PP

De izquierda a derecha y de arriba a abajo, Constantino Álvarez, Reyes Fernández Hurlé, Francisco Zarracina, Ana Bretón y Alfonso Araujo, ayer durante la sesión plenaria. / P. BREGÓN

«Es un error histórico», admite el popular Zarracina después de que el resto de partidos respaldasen la creación del consorcio

J. F. GALÁN AVILÉS.

La propuesta salió adelante con el apoyo expreso del resto de los grupos y el único rechazo de los cinco concejales populares presentes. Faltaba el portavoz, Carlos Rodríguez de La Torre, en viaje privado. «Hoy es un día feliz para mí y para todos los amantes de los animales. Es algo que el PP había impulsado y trabajado para que saliese adelante, y ha sido así», celebró a posteriori el concejal popular Francisco Zarracina, que salvo a la hora de votar no intervino en la sesión.

El edil admite que ayer votó en contra de que el Ayuntamiento entre a formar parte de un consorcio cuyo cometido sería gestionar el futuro albergue supramunicipal de animales previsto en La Lloba (Castrillón) por imposición expresa de la dirección regional del partido y en contra de su voluntad. Tal decisión constituye «un error histórico. Voté 'no' por obligación, por mantener la disciplina de partido, pero eso no quita que tenga mi propia opinión. Teníamos que haber votado sí», manifestó a este periódico minutos después de que terminase la sesión.

También defendió que, al contrario de lo que sostiene su partido, constituir un consorcio entre los ocho ayuntamientos implicados en el proyecto «es la mejor fórmula posible» para gestionar el albergue, a la vez que ensalzó «el buen hacer» de Miguel Ángel García Balbuena, el concejal socialista que lleva el peso del proceso. «Nunca hubo oscurantismo. Lo hizo todo con absoluta transparencia», palabras que de igual forma chocan con los argumentos que expuso ayer la ayer portavoz popular, Ana Bretón, a la hora de defender la postura del PP.

El drástico giro del PP se materializó el miércoles. Se descolgó del consenso de forma repentina e inesperada, argumentando que el consorcio sería «un chiringuito», cuando hasta entonces se había mostrado abiertamente favorable a la propuesta, hasta el punto de que una vez anunciado el convenio se congratuló públicamente de que saliese adelante y felicitó a Balbuena.

Bretón aseguró ayer en primer lugar que el PP está «a favor del albergue. Que quede claro. No votamos en su contra, sino en contra de un modelo de gestión que plantea como única alternativa el consorcio. Tampoco decimos que sea ilegal, pero la ley recoge que es la última vía y que ha de estar plenamente justificada. No lo está. El expediente carece del obligado informe económico y no aporta cifras. No vamos a ser muleta para montar un chiringuito más en el mastodóntico sector público de esta comunidad, no vamos a justificar lo injustificable».

Zarracina no oculta su absoluto desacuerdo con tales argumentos. El consorcio «no tiene por qué ser un chiringuito, eso está por ver, y si llegase a ser así lo denunciaríamos». En cuanto al convenio o la encomienda, las fórmulas de gestión del albergue que como alternativa plantea el PP, «resultarían más caras y encorsetadas. Y no es que lo diga yo. Hay un informe de los servicios jurídicos municipales que así lo avala». El concejal popular también criticó las formas con las que la dirección regional abordó el asunto. «Nos enteramos de que había que votar 'no' al mediodía por la prensa y por las redes sociales. La junta gestora de la ejecutiva local se reunió a las siete de la tarde, cuando la decisión ya estaba tomada», censuró.

Por su parte, el socialista García Balbuena rebatió que el consorcio «es el único modelo posible» y atribuyó el giro del PP a que la junta local «está intervenida por la dirección regional. Ese es su único problema, y menudo papelón que les ha dejado», dijo con cierto tono de sorna. A partir de ahí, expuso que «no hay más fórmulas posibles que el consorcio, entre otras cosas porque las leyes que ha promovido su partido impiden que algunos ayuntamientos se sumen a una mancomunidad».

Laceros y veterinarios

El concejal socialista rechazó las críticas expuestas por Bretón. «Todos los grupos políticos conocen perfectamente el coste y todo lo relativo al proyecto», dijo, y defendió que el consorcio no sería «ningún chiringuito, sino que solo se contratarían dos o tres laceros, personal de limpieza y veterinarios. «No va a haber gerente», dijo con rotundidad. Balbuena agradeció «lo mucho que ha trabajado para sacar adelante este proyecto» a los ediles populares. Sin decirlo, se refería a Zarracina.

El resto de los grupos también mostraron su apoyo, sin fisuras aunque introduciendo algún otro matiz. El convenio alcanzado por los ayuntamientos implicados se anunció el pasado viernes. Además de Avilés, fue suscrito por Carreño, Castrillón, Gozón, Illas, Muros de Nalón, Pravia y Soto del Barco, mientras que Corvera y San Martín del Rey Aurelio anuncian su intención de adherirse a él en el corto plazo. Sitúa el albergue en una finca no determinada de La Lloba y estima la inversión en 258.000 euros, cifra que incluye la compra de la finca, y en un euro y medio por habitante el coste anual de funcionamiento. Las cargas se repartirían de forma proporcional en función del número de habitantes de cada concejo, por lo que Avilés soportaría un 59%.

En cuanto al consorcio, su órgano de gobierno correspondería a un consejo de administración cuya presidencia ostentaría el alcalde, a día de hoy alcaldesa, de Avilés. El secretario sería el director de los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Avilés y el interventor quien desempeñase en él tal función.

Balbuena admitió ayer que «todavía queda mucho por hacer empezando por concretar un sitio exacto». En este sentido, el convenio prevé que las obras comiencen en el segundo semestre del próximo año.

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