La cooperativa, un modelo igualitario

Publico, mayoritariamente femenino, asistente al a la jornada, celebrada ayer. /  MARIETA
Publico, mayoritariamente femenino, asistente al a la jornada, celebrada ayer. / MARIETA

«Es una forma de entender y transformar la realidad que te permite tomar las riendas económicas de tu vida junto a otras personas» La Escuela de Emprendedoras acoge una jornada sobre esta fórmula empresarial

J. F. GALÁN AVILÉS.

El cooperativismo ofrece un modelo empresarial diferente, un conjunto de iguales formado voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes por medio de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada. «Es una forma de entender la realidad y de transformarla que te permite tomar las riendas económicas de tu vida conjuntamente con otras personas. Si lo pruebas te atrapa. Yo antes trabajaba en una empresa convencional, y no volveré a hacerlo», manifestó Sandra Salsón, una de las ponentes en la Jornada Economía Social y Género que ayer se celebró en la Escuela de Emprendedoras y Empresarias de Asturias, con sede en Los Canapés.

La cooperativa a la que pertenece se llama Juntas Emprendemos Madrid. «Es pequeña, como la realidad cooperativista de Madrid. Para conseguir más presencia en el tejido económico formamos estructuras más grandes, en nuestro caso Tangente, que a su vez trabaja en red con estructuras similares de otras provincias que buscan impulsan el emprendimiento colectivo de mujeres». Juntas Emprendemos «es un proyecto de formación y asesoramiento a mujeres emprendedoras, para que pongan en marcha proyectos colectivos y se sumen a otras redes ya existentes». Al margen de este proyecto, Tangente «tiene otros muchos ámbitos, como la sostenibilidad ambiental», añadió.

La ponencia de apertura corrió a cargo de Eunate Elio, coordinadora de Desarrollo de Personas en la Facultad de Empresariales de la Universidad de Mondragón. «La cooperativa ayuda a la igualdad de oportunidades y de género. No hay accionista principal, el empleo que genera es más seguro y resistente a la crisis y acceder a los órganos de dirección resulta más fácil, aunque el mero hecho de pertenecer a una cooperativa tampoco garantiza que las mujeres vayan a estar en igualdad con los hombres. Corresponde a las personas cooperativistas poner las herramientas necesarias para conseguirlo, porque aunque no nos guste formamos parte de una sociedad machista y si no haces nada serán los hombres quienes tomen el control».

Como ejemplo alude a la Universidad de Mondragón, incrustada en la corporación homónima. «Agrupa a más de cien cooperativas con 80.000 socios trabajadores copropietarios en todo el mundo. Es un ejemplo de democracia industrial, de resistencia a la crisis. Las condiciones de trabajo, de seguridad y de acceso de mujeres a los órganos de gestión es algo mejor que en otros sitios, y aunque aún nos queda mucho por mejorar, estamos algo mejor que en otros sitios», aseguró. Entre las ponentes también figuraban Elisabeth Pola, coordinadora de la cooperativa El Hórreo, de Tapia de Casariego, y la avilesina Rebeca Pérez, que siguiendo el modelo cooperativista ha abierto una tienda de moda en la calle de La Ferrería, Askfor.

«Un asunto fundamental»

La inauguración corrió a cargo del consejero de Presidencia, Guillermo Martínez. La economía social y de género «es un asunto fundamental que tiene que ver con la brecha salarial entre hombres y mujeres, que es inaceptable, y estamos trabajando para reducirla y eliminarla. La ventanilla contra la brecha salarial puesta en marcha junto a la Inspección de Trabajo ha recibido siete denuncias y abierto de oficio 39 expedientes. No es mucho, pero antes eran cero», señaló.

Hoy viernes, la Escuela de Emprendedoras y Empresarias de Asturias acoge el 'I Desayuno con Temática: economía social con perspectiva de género, ¿hacia dónde queremos ir'. Comenzará a las 9.30 horas.

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