Cruz Roja construirá doce minipisos en su sede de Avilés

Una de las plantas actualmente infrautilizadas en las que se construirán los 'minipisos'. / PATRICIA BREGÓN
Una de las plantas actualmente infrautilizadas en las que se construirán los 'minipisos'. / PATRICIA BREGÓN

Las obras en el edificio de la calle Jovellanos se ejecutarán en un plazo de seis meses y la inversión alcanzará los 328.195 eurosOcuparán las cuatro plantas superiores y se destinarán a inmigrantes

LVA AVILÉS.

En julio de 2016 se aprobó la licencia de obra para la reforma de las plantas superiores de la sede de Cruz Roja en la calle de Jovellanos y la construcción de doce minipisos destinados a medio centenar de refugiados. Después, prácticamente año y medio en blanco hasta la reciente publicación del concurso público de la obra, cuyo plazo de presentación de ofertas finalizó hace poco más de diez días. Ahora sí parece que el proyecto está encarrilado y las obras podrán comenzarán este mismo año. Una vez que empiecen, el plazo de ejecución será de seis meses.

La previsión es construir doce minipisos en las cuatro plantas superiores del número 1 de la calle de Jovellanos, el edificio que históricamente ha ocupado la ONG en Avilés. El presupuesto base de licitación es de 328.195,26 euros (un 19% del cual representa el beneficio de la empresa), más un 21% de IVA.

La segunda y tercera planta acogerían cuatro apartamentos cada una y la cuarta y la quinta, los otros cuatros. Además en esta última está prevista la habilitación de una oficina de gestión y un salón de reuniones.

La idea original, sobre todo en la segunda y tercera planta que presentan un esquema muy similar, es unir las habitaciones del antiguo hospital de dos en dos. Cada una de ellas configuraría una de las estancias principales del piso (el salón y el dormitorio) y separándolas, el baño. Exactamente con la misma distribución que tienen ahora, pero dotando al conjunto de unidad interna y privacidad respecto al exterior. Cada una de las habitaciones ronda los quince metros cuadrados, estarán amuebladas con lo básico y dispondrán de armarios empotrados.

La idea, a pesar del desfase en el tiempo y de que no han llegado ni la mitad de los esperados, sigue siendo poner estas viviendas disposición de los inmigrantes, según confirma Belarmino Martínez, presidente de Cruz Roja Avilés. «Las 150 familias de refugiados que han venido a Asturias se han instalado en Gijón, y creo que unas pocas en Oviedo, porque era la única ciudad que contaba con infraestructura digna para acogerlos», explica.

Aparte de estas cuatro plantas, las obras reformarán el sótano, en el que se instalarán las calderas que darán servicio a los pisos y un espacio para dos aulas y una oficina. «Con esta obra aprovecharemos para habilitar un lugar fijo para Cruz Roja Juventud, que hasta ahora no lo tenía y que no lo habíamos incluido en el proyecto anterior». Se refiere Martínez a las obras que a finales de noviembre de 2016 sirvieron para remodelar la planta baja y la primera una vez que la residencia de ancianos cerraba sus instalaciones para trasladarse a su nueva sede en el barrio de El Nodo.

El sótano es, en realidad, una planta a nivel de la calle, por donde entraba la ambulancia cuando funcionaba la residencia de ancianos. Actualmente, desde esta zona se puede acceder al resto del edificio tanto a través de las escaleras como del ascensor, por lo que para garantizar el acceso independiente a los pisos, sin necesidad de que sus moradores tengan que entrar por la puerta principal de Cruz Roja Avilés, esta zona se dividirá en dos partes.

A Belarmino Martínez le consta el interés de varias empresas por acometer la obra de los doce minipisos en la que la asamblea comarcal apenas ha intervenido. El proyecto y el dinero proceden de la organización central, al igual que ocurrirá con la selección de familias moradoras, que se negociará con el Ministerio del Interior en Madrid.

En cualquier caso, los miembros de la asamblea ya tienen ganas de ver el inmueble a pleno rendimiento. «Sabemos que será molesto mientras duren las obras, por el polvo y el ruido, pero habrá que ir adaptándose», sobre todo porque a la organización le viene muy bien disponer cuanto antes de los espacios que se construyan en el sótano del inmueble.

Uno de los factores determinantes para llevarse la adjudicación será el precio. La ONG, que asume con fondos propios esta obra, anunció en su día que se entregará a la oferta más baja. Además, la empresa de reformas deberá acreditar solvencia y experiencia mediante la presentación de una memoria descriptiva con una relación de las obras similares ejecutadas en los últimos cinco años, con la certificación de buena ejecución de las más importantes, declaración de la maquinaria y equipo técnico del que dispondrá para la ejecución de las obras.

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