Cuarenta años de Fundación Deportiva Municipal

Mariano Haro corre por las calles de Avilés. / LVA
Mariano Haro corre por las calles de Avilés. / LVA

Fue una apuesta pionera en España, la base de una extensa red que integra modernas instalaciones y un extenso entramado sociodeportivo | Los estatutos se firmaron en febrero de 1978 y en abril se inauguró el polideportivo de La Luz

J. F. GALÁN AVILÉS.

Ya han pasado casi cuarenta años desde que el 23 de abril de 1978 se inauguró el polideportivo de La Luz, la primera instalación deportiva municipal cubierta, la que marcó el inicio de las actividades de la Fundación Deportiva Municipal, piedra angular de una extensa red en constante evolución que ha ido creciendo alimentada no solo por la sucesiva incorporación de nuevas y más modernas instalaciones, también por el entramado sociodeportivo que se ha tejido a su alrededor.

Fue una apuesta pionera, un nuevo concepto que a partir de unos sólidos pero inconexos mimbres (léase Grupos de Empresa de Ensidesa, Real Club de Tenis y Atlética Avilesina) supo tallar y dar forma a un sólida estructura sustentada en el deporte base que aglutina innumerables disciplinas, teniendo muy presentes a mayores y a discapacitados, a la mujer y los deportes minoritarios. No son muchos los municipios que en tan solo veintiséis kilómetros cuadrados ofrezcan una docena de instalaciones deportivas municipales a cuya sombra han nacido y crecido tal cantidad y variedad de clubes y que alberguen tantas actividades promovidas por la propia fundación que las gestiona.

En realidad la FDM, como se la conoce, había nacido unos meses antes, el veinte de febrero de ese mismo año, con Ricardo Fernández en la Alcaldía. Lo único que no ha cambiado desde entonces son los principios, fomentar el deporte, concebido como un factor que impulsa la calidad de vida, el ocio, el bienestar social y la salud. Si hoy, cuarenta años después, la FDM sigue fiel y dando cauce a esos principios es gracias al apoyo recibido por parte de los distintos gobiernos que se han sucedido en el Ayuntamiento.

Al margen de signos o colores, todos se han mantenido fieles al mismo concepto, deporte popular y sentar los cimientos para intentar llegar cuanto más lejos mejor, si bien no es el objetivo de fondo. Aunque algunos, caso del Villa de Avilés, dos temporadas en la máxima categoría del balonmano, lo han conseguido, tener un equipo en lo más alto de un deporte 'con tirón' sigue siendo la asignatura pendiente del deporte avilesino.

Si el polideportivo de La Luz fue el primero, el que marcó el antes y el después fue el de La Magdalena. Allí se construyó la primera piscina municipal, a la intemperie hasta que el 15 de junio de 1984 disfrutase de una cubierta y de climatización. Ese mismo año marcó otro hito, el nacimiento del Departamento de Medicina Deportiva, pionero en Asturias. Los doctores Nicolás Terrados, Benjamín Fernández y Javier Pérez Landaluce iniciaron su actividad debajo del hueco de la escalera antes de ganarse el derecho a ocupar un pequeño cuarto por el que no tardaron en desfilar algunos de los mejores ciclistas de la época a nivel mundial.

El año 1990 marcó otro salto, un campeonato de España absoluto, el de tenis de mesa, el primero organizado por la FDM. El segundo llegaría cinco años después, Natación de Invierno de Minusválidos. En 1997 se firmaron los primeros convenios de colaboración con entidades deportivas y en 2001 el Departamento de Medicina Deportiva se transformó en lo que es hoy, la Unidad Regional de Medicina Deportiva.

Al margen de los 8,56 metros a los que llegó Yago Lamela en Maebashi 1999, el tercer gran salto se dio en 2003, la inauguración en El Quirinal del Complejo Deportivo Avilés, con una segunda piscina y una pista de atletismo, una vieja reivindicación que por fin se hacía realidad.

El debut fue de altura, dos metros, una barrera hasta entonces infranqueable para el atletismo femenino nacional rota el 26 de julio de 2003 por Ruth Beitia. El 23 de octubre de ese mismo año el entonces príncipe Don Felipe inauguraba el Complejo Deportivo Avilés. Era la guinda al crecimiento exponencial que hasta entonces había experimentado la red municipal con la entrada en servicio de los polideportivos de Los Canapés (1991) o de Jardín de Cantos, la inauguración del nuevo Suárez Puerta (1999) y de otras instalaciones municipales, como la pista de rodadura de San Cristóbal (2002).

Mundiales

Faltaba algo, un campeonato del mundo absoluto. Llegó en 2007 de la mano de la Escalada Deportiva y dio paso a otro, el de Duatlón, en 2016. Tampoco se pueden olvidar el Campeonato de España de Atletismo de 2010, con medalla de oro en 800 metros lisos para una atleta local, Irene Alfonso, ni la salida desde el Niemeyer de una etapa de la Vuelta Ciclista a España 2011, ni los Campeonatos de España de Duatlón de 2014 y 2015, ni las visitas de deportistas de la talla de la rusa Yelena Isimbayeba, la tantas veces plusmarquista mundial de salto de pértiga; el golfista José María Olazábal, el ochomilista Juanito Oiarzábal o las gimnastas olímpicas Tania Lamarca, Nuria Cabanillas y Estíbaliz Martínez, oro en Atlanta 2006. Tampoco de otros nombres propios mucho menos conocidos que en mayor o menor medida han escrito su página en la historia de la Fundación Deportiva Municipal de Avilés y mucho menos el de su gerente, Manuel 'Loló' Solís.

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