«Cuesta denunciar por miedo a que te tachen de esto o lo otro»

C. R. AVILÉS.

Ocurrió en el lavadero de la avenida de Lugo en 2013, el juicio se celebró cuatro años después y la sentencia condenatoria por violación acaba de convertirse en firme. Seis años después, la víctima, que hoy tiene cuarenta años, continúa en tratamiento psicológico y sufre recaídas. Tras superar los sentimientos iniciales de «vergüenza» y «miedo a que te tachen de esto o lo otro», de culparse, de sentirse «frustrada» y de ser incapaz de recomponer su vida sentimental, quiere compartir sus sentimientos por si pudieran ayudar a alguna otra mujer que haya pasada por una situación similar.

A esta mujer avilesina, abordada por un hombre senegalés aquella mañana del 27 de junio cuando ella corría por la zona, la vida le dio un giro de 180 grados y dejó de ser ella. Se hundió. Dejó de hacer deporte, engordó cuarenta kilos y se metió en sí misma, tratando de evitar que su caso trascendiera, que sus padres, que son mayores, se enteraran de lo sucedido. Sus únicos soportes en estos seis años han sido su hermana y su abogado Carlos Villar, al que agradece su «preocupación». «Fue el único que, en todo este tiempo, me ha llamado esporádicamente para preguntarme qué tal», porque el olvido de todo el personal involucrado en un caso de esta características se puede interpretar como insensibilidad. «Luego nunca nadie te vuelva a preguntar qué tal estás», se lamenta, mientras trata de salir adelante por orgullo personal y «por mis hijos», dice.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos