El PSOE de Avilés espera una abstención a última hora que evite la cuestión de confianza

Raquel Ruiz.
Raquel Ruiz. / MARIETA

La concejala de Hacienda convocará esta semana la comisión para dictaminar el presupuesto que irá al pleno ordinario convocado para el día 30

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

El PSOE da por cerrada la negociación presupuestaria después de las reuniones de la semana pasada y convocará esta misma semana una comisión de Hacienda para dictaminar el borrador de presupuestos municipales que se debatirá en un pleno municipal anunciado para el próximo martes 30 de enero. El documento presupuestario se vinculará a una cuestión de confianza, con lo que se repetirá el escenario político del pasado año.

El presupuesto se encuentra pendiente de incluir las propuestas de Ciudadanos, único partido que ha alcanzado un acuerdo con el gobierno. No obstante, eso solo asegura un voto más, insuficiente para alcanzar la mayoría necesaria, salvo el caso de una abstención de uno de los dos grupos mayoritarios de la oposición: PP o Somos.

De hecho, desde el gobierno se confía en una abstención de última hora para evitar el desarrollo de la cuestión de confianza y así disponer lo antes posibles del presupuesto de este año y no las cuentas prorrogadas. De esta manera, se agilizaría la gestión de las inversiones y del crédito que se solicitará para este año.

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El PP, la clave

En esta situación, el Partido Popular aparece como clave, toda vez que Somos se ha expresado de forma clara y contundente contra el gobierno municipal y no resulta probable que vayan a moderar su discurso.

Lo más lógico es que el presupuesto salga de la comisión de Hacienda con un dictamen contrario, como prólogo de lo que sucederá en el Pleno, donde también será derrotado. A partir de ahí se abre el escenario de la cuestión de confianza, que es donde los votos del Partido Popular resultan claves.

Como se sabe, si la cuestión de confianza se rechaza, se abre un plazo de un mes en el que el gobierno pasará a estar en funciones. En ese tiempo, la oposición deberá elaborar un presupuesto alternativo y presentarlo. De sacarlo adelante, se aprobarían las cuentas y cambiaría también el gobierno, que pasaría a manos de la actual oposición.

Pero no resulta creíble un tripartido Somos-IU-Ganemos con el apoyo de PP, incluso con el formato de cuatripartito. Por ello, la esperanza del gobierno es que el Partido Popular se abstenga en la cuestión de confianza. De esa manera, se produciría un empate entre los votos de PSOE y Ciudadanos y las otras tres formaciones. El voto de calidad de la alcaldesa rompería el empate y permitiría aprobar las cuentas, ahorrando a la ciudad un tiempo importante antes de ponerse a gestionar las cuentas de este año.

De momento, los tres concejales críticos del Partido Popular avanzaron ayer que «respetarán el sentido del voto que fije la junta gestora, como siempre hemos hecho». Ayer no se pronunciaban sobre lo que se decidirá, pero recordaban que la parte más importante del presupuesto «son inversiones avaladas por el Gobierno de España y, frente a esto, se encuentra estar con Podemos», declaró Alfonso Araujo. El edil recordó que «Foro Asturias realizó en el pasado mandato una política de tierra quemada y quedó fuera del Ayuntamiento. No parece lo más sensato para el PP seguir esa línea».

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