La danza clásica brilla en Avilés

Representación de 'La bella durmiente', ayer en el Niemeyer. / MARIETA
Representación de 'La bella durmiente', ayer en el Niemeyer. / MARIETA

El Ballet Nacional Ruso de Sergei Radchenko actuó ayer por primera vez en el Niemeyer con el clásico 'La bella durmiente'

EVA FANJUL AVILÉS.

La magia de la Bella Durmiente se extendió ayer por el escenario del Centro Niemeyer, con la actuación del Ballet Nacional Ruso, a las órdenes del legendario Sergei Radchenco. Era la primera vez que la compañía de Radchenko pisaba las tablas avilesinas. Y lo hizo para representar, con cuerpo de baile de más de cuarenta integrantes y el virtuosismo de sus solistas, una de las obras más complejas e importantes del repertorio tradicional ruso, 'La bella durmiente'.

La obra cuenta esta historia con libreto de Charles Perrot en la versión de los hermanos Grimm a través de la música de Piotr Tcheikovsky y la coreografía mítica de Marius Petipa, considerado el coreógrafo más importante del siglo XIX.

La extensa duración de esta obra, que en el siglo XIX llegaba a las cinco horas, en la actualidad, se ha reducido a cerca de dos horas. No así su complejidad y belleza, que según afirma el propio Radchenko, la convierten en una de las obras de danza clásica más difíciles de representar, junto al 'Lago de los cisnes'.

El legendario solista del Teatro Bolshoi de Moscú, Sergei , fundó el Ballet Nacional Ruso en 1989. Desde entonces se ha convertido en un referente de excelencia internacional en el que se forjan los principales bailarines de toda Rusia.

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