Daorje estudia el uso de robots para mejorar la chapa siderúrgica

Javier Fernández Noval, coordinador del trabajo en ArcelorMittal, y José Carlos Fernández Vega, responsable de Mejora Continua. / MARIETA
Javier Fernández Noval, coordinador del trabajo en ArcelorMittal, y José Carlos Fernández Vega, responsable de Mejora Continua. / MARIETA

La empresa auxiliar lidera un proyecto de I+D en el que se invertirán 877.949 euros para el desarrollo de nuevas tecnologías industriales

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

La empresa avilesina Daorje iniciará este año un proyecto para investigar la posibilidad del uso de robots para la inspección y saneo automático de imperfecciones en chapa gruesa. Es un proyecto de I+D (investigación y desarrollo) que se alargará durante veinticuatro meses y que implica una inversión de 877.947,69 euros, de los que 354.206,05 son aportados por el Principado de Asturias a través del Instituto para el Desarrollo Económico del Principado. Con esta línea de actividad, el IDEPA respalda a proyectos de carácter innovador en el que las empresas asturianas se apoyan en otras pymes de la región. Daorje lidera un proyecto en el que colaboran otras dos empresas: Iturcemi, y Desarrollo y Soluciones Integrales Plus, además de la Universidad de Oviedo.

Esta iniciativa refleja una cara menos conocida de las empresas auxiliares, como es la importancia que conceden a la innovación. «En realidad, llevamos toda la vida haciendo I+D, pero no la sistematizábamos. El jefe de obra, de proyecto, o el coordinador aportaban mejoras de manera constante», explica Javier Fernández Noval, coordinador del trabajo para ArcelorMittal.

«Hace cuatro años nos planteamos organizar todos esos procesos, fomentar planes para generar ideas innovadoras que nos ayuden en nuestra actividad. Como empresas que prestamos servicios industriales a otras compañías, nuestra única manera de ser competitivos es mejorar costes y aumentar la calidad a través de la innovación», comenta José Carlos Fernández Vega, responsable de Mejora Continua en Daorje.

Los problemas de la chapa

En la organización del equipo de I+D, Daorje evitó por crear una macroestructura, sino que buscó el compromiso de la plantilla, desde los mandos al personal. «La innovación está en nuestra genética, todo es muy transversal», señala José Carlos Fernández Vega.

Además, su estrecha relación con la realidad permitía detectar de manera inmediata las primeras necesidades y buscar respuestas. Así, por ejemplo, surgió una aplicación informática instalada en todos los móviles de los jefes de grupo para apoyarlos en el seguimiento de los trabajos y su actividad diaria. Según explica Fernández Vega, «se organizó rápidamente y no para de crecer. Nos ha resultado muy útil».

En es interés por la mejora de los procesos y la innovación, el equipo de Daorje se fijó en un campo de su actividad muy complejo: el arreglo de los defectos superficiales en la chapa gruesa, lo que en su día a día se llama «saneo de la chapa».

«La chapa es muy compleja de hacer y con frecuencia sale con pequeñas imperfecciones que no afectan a su calidad, pero un pequeño rayón puede provocar que un cliente la rechace. A las empresas les resulta más rentable sanearlas que tirarla. Su detección tampoco es fácil, porque depende de los criterios subjetivos de los jefes de calidad», explica el coordinador del trabajo de Daorje en ArcelorMittal.

Sin embargo, la forma de hacer esta tarea no ha cambiado en los últimos veinte años. José Carlos Fernández Vega apunta que «es un trabajo muy difícil. Con una radial que pesa mucho, en una postura incómoda, con equipos de protección por el ruido y las chapas, doblados. Se generaban muchas bajas».

De esta manera, se buscó una primera solución orientada fundamentalmente a la seguridad laboral. Javier Fernández y José Carlos Fernández sonríen al recordar ese prototipo: «Era como un cortador de césped, desde luego resultaba más cómodo para el operario».

Esa solución sembró, además, una pregunta, la posibilidad de ir un paso más allá: utilizar un robot que pudiese detectar esas imperfecciones y sanearlas. Los conocimientos del Área de Automática de la Universidad de Oviedo demostraron que la tecnología de visión artificial más avanzada podía hacerlo posible. Así que se pusieron manos a la obra.

«Buscamos expertos en los campos que son fundamentales para la investigación y que no conocemos», afirman. Este año comienza un itinerario que se alargará veinticuatro meses. «No sabemos si lograremos nuestro objetivo», aseveran con prudencia, pero al tiempo son conscientes de la importancia para Daorje de los resultados de una investigación que debe aportar más actividad a la empresa y reforzar su liderazgo en el sector.

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