Despliegue policial por una trifulca en un establecimiento de compra de oro

La Policía Local, enfrente del local en el que sucedieron los hechos./
La Policía Local, enfrente del local en el que sucedieron los hechos.

La empleada pulsó el botón del pánico intimidada por los gritos e improperios de una mujer que intentaba impedir la venta de una joya

C. R. AVILÉS.

Hasta seis policías locales atendieron ayer la llamada de alerta de un establecimiento de compra de oro ubicado en la calle de La Cámara después de que la empleada pulsara el 'botón del pánico' intimidada por los gritos y los improperios de una de las dos mujeres que acababan de entrar juntas en el negocio. El problema surgió cuando una de ellas ofreció un anillo de oro y brillantes a la tasadora. Fue entonces cuando su acompañante advirtió a la empleada de que no le comprara nada porque la mujer tenía problemas mentales.

La transacción se realizó igualmente, enfureciendo y alterando a la mujer que intentaba impedir la venta alzando cada vez más la voz y subiendo el tono de las advertencias.

N. G. F. relató que «le dije a la chica que por favor no se lo cogiera (la joya) porque (la mujer) no estaba bien y me dijo que era mayor de edad y como portaba el DNI podía hacer lo que quisiera». Explicó que la mujer tenía 53 años, había sufrido cuatro aneurismas y estaba bajo los efectos de una medicación «muy fuerte». «Es verdad que yo no tengo ningún justificante que acredite lo que digo», a la vez que confió que la propia Policía Local le había recomendado gestionar el citado trámite.

«Le dije a la chica que por favor no se lo cogiera porque la mujer no estaba bien»

Al ver que era incapaz de impedir la venta, «llamé al marido y me dijo que ya tomaría él las medidas legales pertinentes». «La verdad es que nunca me había encontrado en este punto», señaló.

Por el anillo que ayer logró vender le pagaron 105 euros.

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