Destrozan una decena de vehículos en el aparcamiento del apeadero de FEVE en Avilés

Uno de los vehículos dañados anteanoche en el aparcamiento del apeadero, con el espejo retrovisor derecho roto.
Uno de los vehículos dañados anteanoche en el aparcamiento del apeadero, con el espejo retrovisor derecho roto. / MARIETA

La Policía Nacional investiga un acción cometida la madrugada del martes, a la espera de que se formalicen más denuncias

C. R. AVILÉS.

Una decena de coches aparcados en el terreno sin asfaltar que hay junto al apeadero de FEVE, en la calle del Muelle, se despertaron ayer con los cristales rotos, patadas en la chapa y cerraduras forzadas presumiblemente en busca de objetos de valor en su interior. A pesar del número de vehículos afectados, ayer por la mañana solo se había formulado una denuncia ante la Policía Nacional, que ha comenzado a investigar unos hechos ante la más que previsible llegada de más.

L. G., el primer denunciante, suele aparcar en ese terreno con frecuencia, y hasta ayer no había tenido nunca ningún problema, según asegura. «Lo aparque el lunes antes de los fuegos, a las once y media, y lo encontré sobre las cuatro y media o cinco», explicó ayer a este periódico. «Yo vi por lo menos otros dos coches como el mío y en el 091 me dijeron que había más», afirmó. El o los asaltantes no se pudieron llevar nada del interior de este coche «porque tampoco había nada de valor», pero la molestia ya estaba causada.

A pesar de estar sin urbanizar, este terreno es, junto con el de la avenida de Cervantes, colindante con el antiguo colegio San Fernando, uno de los que más vehículos asume cada día. Oficialmente no son aparcamientos, pero funcionan como tal y sin mayores problemas. Esporádicamente, se registra algún robo pero, según las fuentes consultadas, poco importantes teniendo en cuenta el alto número de coches y furgonetas que aparcan en ambos lugares. De ahí que la acción de la madrugada del martes se valore más como un episodio de vandalismo que de robo en sí mismo. En el mejor de los casos, será algo sobre lo que pueda arrojar luz la investigación policial.

El mal estado del aparcamiento, en el que incidentes como este se repiten con relativa frecuencia, ha sido queja habitual de usuarios y partidos políticos, que instan a las administraciones de las que dependen estos terrenos a adecentarlos, ya que hay profundos baches, y dotarlos de un mínimo de luz. Actualmente, es un terreno pedregoso que, con un poco de lluvia, se convierte en un barrizal con grandes charcos en sus 'pasillos'.

La última vez que la demanda se puso sobre la mesa fue en febrero de 2016, de la mano de Izquierda Unida, que ya en las negociaciones sobre las inversiones a llevar a cabo aquel año había solicitado acondicionar la zona. A través de un ruego en un pleno municipal, el grupo solicitó la mejora de una zona situada en una de las principales entradas a la ciudad. No solo por estética, sino también por seguridad.

Instaba al Ayuntamiento, propietario de varios metros cuadrados en esa zona, a limpiarlos de forma inmediata y recordaba al resto de propietarios la obligación de mantener sus parcelas en condiciones de seguridad, salubridad y ornato público, conforme al artículo 142 del decreto legislativo que regula el urbanismo en Asturias. Solicitaba, por tanto, a que de forma inmediata se instara a FEVE, Sepides y la Confederación Hidrográfica a que mantuvieran en buen estado de limpieza sus respectivas parcelas.

Argumentaba que, además de la gran cantidad de plantas invasoras, maleza y artos que cubren la mayor parte de la parcela, centenares de personas aparcaban ahí sus vehículos.

Descenso de la criminalidad

Los destrozos ocurridos el martes, siempre y cuando se formalice denuncia, pasarán a engrosar la memoria de criminalidad que trimestralmente publica el Ministerio del Interior con los datos recabados de los distintos cuerpos de seguridad del Estado. El último, referido al primer semestre del año en curso, refleja los hurtos como principal problema en la ciudad. A pesar de los 343 reflejados, suponen un diez por ciento menos que en el mismo periodo del año anterior. Los robos con violencia e intimidación (36) y los robos fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones (97) bajaron un 53 y un 34, 5%, respectivamente. Las sustracciones de vehículos se redujeron un 43%, de las diecisiete de enero a junio de 2016 a las treinta de 2017. El total de infracciones penales cayó un catorce por ciento, a pesar del aumento de las perpetradas contra la libertad sexual.

Los números fueron mejores que los registrados por la comunidad autónoma, que pese a anotar descensos en varias tipificaciones fueron mucho más discretos que los percibidos en el ámbito local.

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