Detienen a un joven de El Pozón por un intento de robo

Robo el pasado sábado en una peluquería de La Espina. / MARIETA
Robo el pasado sábado en una peluquería de La Espina. / MARIETA

Fue pillado 'in fraganti' en una tienda de telefonía de la zona y podría estar relacionado con los robos del sábado en Llaranes y Villalegre

EVA FANJUL AVILÉS.

Un joven vecino de El Pozón fue detenido ayer tras intentar robar en un establecimiento de telefonía móvil de la zona, donde fue pillado 'in fraganti' por la Policía Nacional. Según fuentes policiales, podría tener relación con la oleada de robos que se produjo la madrugada de este sábado, 13 d enero, y que afectó a cuatro negocios de Llaranes y Villagre.

Tras estos últimos asaltos y los sufridos por establecimientos hosteleros semanas atrás, las asociaciones de vecinos de Villalegre y Llaranes piden que se establezca una mayor presencia policial y hacen un llamamiento a la colaboración ciudadana. Ambas entidades vecinales consideran estas cuestiones indispensables para atajar los robos que afectan a sendos barrios desde hace meses.

Laura Cortés, presidenta de la Asociación de Vecinos de Villalegre se ponía en contacto ayer domingo con la Policía Nacional para pedir información sobre el caso. Según explicó a este periódico, aunque desde la policía se la emplazó a hoy lunes para ser informada con mayor detalle.

Por su parte, desde la Asociación de Vecinos de Llaranes hacen un llamamiento a la colaboración ciudadana. «Es cierto que la policía no puede estar todo el tiempo en todos lados, por eso pedimos a los ciudadanos que colaboren e informen de todo aquello que puede ayudar a poner freno a estos robos», afirmaba ayer Gabriel Alzola, presidente del colectivo vecinal.

Alzola apunta además que hay que perder el miedo a llamar a la policía, «cuando avisas de que está pasando algo se mantiene tu anonimato, no te van a señalar y es importante avisar cuando se detecta algún problema para que actúe a tiempo». Los robos del sábado se produjeron en espacio de tiempo. En concreto, se asaltaron dos peluquerías y un salón de belleza de la calle de La Toba, en Llaranes, y una mueblería en la calle Santa Apolonia, en Villalegre. En este último caso, cabe destacar que el del sábado fue el segundo robo que sufría la tienda de muebles en diez días.

Ambas asociaciones vecinales coinciden en que, aunque la incidencia de estos delitos se concentra en periodos concretos y no es constante, el perjuicio que causa «mina la moral» y el normal funcionamiento de los comercios y negocios de estos barrios.

«Aunque los robos se producen en rachas, la situación es intolerable y afecta al bienestar del barrio. Necesitamos una mayor presencia policial y encontrar la manera de disuadir a los delincuentes», afirmaba ayer a este periódico Laura Cortés, presidenta de la Asociación de Vecinos El Marapico de Villalegre.

Por eso consideran urgente la búsqueda y aplicación de recursos efectivos que frenen este problema de «inseguridad ciudadana». Por ejemplo, «aplicar otro tipo de medidas judiciales a los responsables que al poco de ser detenidos vuelven a la calle y a delinquir otra vez», concluye Laura Cortés.

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