Un edificio simbólico para la ciudad

El patio interior es la parte más deteriorada. / LVA
El patio interior es la parte más deteriorada. / LVA

El Ayuntamiento adquirió el inmueble en 1980 dentro de la política de recuperación del centro histórico y se ha rehabilitado en dos ocasiones

F. DEL BUSTO AVILÉS.

Su ubicación en la confluencia de la calle de La Cámara con Cabruñana y su porte convierten al Palacio de Maqua en uno de los referentes del centro histórico, un edificio que tiene mucho de simbólico ya que, en 1980, su compra demostró que el Ayuntamiento iba en serio en su política de recuperar el centro histórico de la ciudad.

El Palacio de Maqua se construyó entre 1853 y1857. «Las escrituras registrales hablan de oficinas, que estarían en las plantas bajas y viviendas. Los servicios auxiliares se encontraban en el edificio anexo, lo que hoy es la sede de Aguas de Avilés», comenta Julio Redondo, arquitecto municipal y redactor del proyecto de rehabilitación que se iniciará este año.

En 1983, después de la adquisición, el Ayuntamiento abordó una primera rehabilitación. Entre los primeros usos se encontró el Centro de Profesorados y Recursos (CPR) hasta su traslado a El Nodo.

En 1991, se volvió a intervenir en el edificio. Tras ella, alojó diferentes servicios del Ayuntamiento: Juventud, la Casa de Encuentros de la Mujer y Gestión Urbanística, en el bajo cubierta. Ese año recibía la declaración como Bien de Interés Cultural, la máxima protección posible.

Sin embargo, el edificio fue perdiendo esa actividad. El crecimiento de los servicios técnicos y su dispersión en diferentes sedes aconsejó su unificación en un único emplazamiento, la actual oficina técnica situada en la calle de La Ferrería.

Posteriormente, Juventud y la Casa de Encuentros se trasladaron al edificio Fuero en la avenida de Fernando Morán. De esta manera, en 2007 el edificio dejaba de tener actividad pública. Tan sólo una inmobiliaria se mantiene en su bajo.

La falta de uso resultó fatal para el inmueble, lo que obligó a una pequeña intervención en 2014 para frenar el deterioro del patio interior y tratar de cortar las goteras que dañaban sus paredes.

No todo han sido malas noticias para el Palacio de Maqua. En 2011, Aguas de Avilés iniciaba la rehabilitación de la parte trasera y que muchos avilesinos recordaban como la primera ubicación en la ciudad del colegio Santo Ángel.

Era una intervención compleja, donde aparecían defectos imprevistos que alargaban la rehabilitación más de lo previsto. Finalmente, se invirtió un millón y medio de euros para recuperar una construcción que, desde los años 70 del pasado siglo carecía de actividad.

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