La Escuela de Cerámica restaura el mural del Ferrera dedicado a San Agustín de la Florida

El restaurador y ceramista Jesús Castañón trabajando en el taller de la Escuela de Cerámica. /  MARIETA
El restaurador y ceramista Jesús Castañón trabajando en el taller de la Escuela de Cerámica. / MARIETA

Las condiciones ambientales han dañado el soporte de madera de la obra creada por 43 artistas en hace ahora dieciséis años

EVA FANJUL AVILÉS.

«Ingenio y paciencia» son las principales herramientas con las que el ceramista y profesor de la Escuela de Cerámica de Avilés Jesús Castañón afronta el trabajo de restauración del mural del parque de Ferrera dedicado a San Agustín de La Florida, ciudad estadounidense hermanada con Avilés, que cuenta con otro mural similar creado en 2001. El soporte de madera de la obra presenta un importante deterioro. «Se trata de un tablero antihumedad fenólico que al estar expuesto a la intemperie se encuentra muy castigado por los elementos», explica Castañón.

El mural exento muestra 252 azulejos en dos partes unidas, de 1,60 metros de alto y 3,60 metros de largo cada una, «como la cara y cruz de una moneda». Para restaurarlo «primero, hay que separar uno a uno cada azulejo del soporte con mucho cuidado para no dañar las obras, lo que implica una gran responsabilidad», detalla el restaurador. Una vez extraídas las piezas, se efectúa una labor de limpieza para «eliminar de la parte trasera de cada azulejo los restos de silicona que pudieran quedar adheridos y dejarlo listo para su colocación en un nuevo soporte cuyo material aún no se ha decidido, aunque se plantea fijarlo como un alicatado sobre superficie de cemento», apunta Jesús Castañón. Sin un plazo concreto para finalizar los arreglos, a la directora de la Escuela de Cerámica de Avilés, Anabel Barrio, espera «poder reinstalarlo en el parque de Ferrera antes del verano».

El mural de Avilés se creó en 2002 y sus piezas se expusieron en la Casa de Cultura durante el certamen San Agustín de Cerámica. «Ramón Rodríguez, director entonces de la Escuela de Cerámica, invitó a 43 artistas como María Braña, Charo Cimas, Carlos Coronas o Favila, crearon azulejos para el mural, cuyo objetivo era plasmar el hermanamiento de las dos ciudades», comenta Barrio. Sobre una base cromática que representa los colores de las banderas de España, Estados Unidos, Avilés y San Agustín, se colocan las obras hechas con colores a la grasa y calcas cerámicas que muestran motivos muy variados realistas y abstractos que evocan la llegada a Florida de Pedro Menéndez», apunta.

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