A la espera de que se despeje el uso del suelo de baterías de cok tras su apagado

J. F. G. AVILÉS.

El futuro del suelo que ocupan las baterías de cok de ArcelorMittal en Avilés una vez se desmonte la instalación continúa sin despejarse. Son unos 400.000 metros cuadrados anexos al PEPA propiedad de división industrial de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, Sepides, que el Ayuntamiento reclama se incorporen al propio parque y al Parque Científico Tecnológico Avilés Isla de la Innovación. «Estamos en ello, pero es una carrera de fondo y habrá que esperar para ver los resultados», dijo ayer la alcaldesa durante la visita que realizó a Fruition Partners y a Tecnología y Análisis de Materiales TAM.

El cierre de las baterías de Avilés obedece a los planes de ArcelorMittal de concentrar toda la producción de cok en las nuevas que ya construye en Gijón, cuyo encendido está programado para 2019. La inversión asciende a 150 millones. Un vez estén plenamente operativas las de Avilés iniciarán su definitivo apagado y comenzará la cuenta atrás para su demolición y la posterior descontaminación y urbanización de los terrenos para dejarlos en condiciones de acoger nuevas empresas, un largo proceso que, como propietario del suelo, corresponde a Sepides. La sociedad aún no se ha pronunciado al respecto ni tampoco sobre cómo tiene previsto colocar el terreno en el mercado, incógnitas que el gobierno local espera comiencen a despejarse.

La alcaldesa ha manifestado en reiteradas ocasiones que dichos terrenos «tienen que sumarse necesariamente» a los referidos parques, cuya ampliación, señaló, permitiría «acoger nueva actividad productiva innovadora y tecnológicamente más avanzada, sostenible medioambientalmente y generadora de empleo cualificado a imagen de otras empresas y centros de investigación que ya forman parte de este espacio».

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