«No voy a estar solo en Santo Tomás porque la parroquia es mucho más que el cura»

Reinerio Rodríguez, 'Neyo' en el despacho parroquial. / MARIETA
Reinerio Rodríguez, 'Neyo' en el despacho parroquial. / MARIETA

«Dios sigue llamando, pero hoy en día tenemos mucho ruido en el corazón y no podemos escuchar la vocación de cada persona»Reinerio Rodríguez, 'Neyo' Párroco de Santo Tomás

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Hace cuatro años, Reinerio Rodríguez, 'Neyo', se incorporaba a Santo Tomás de Cantorbery como párroco ' in solidum', es decir, con la misma responsabilidad que José Antonio González Montoto, si bien a éste le respondía la función de coordinar y dirigir la actividad pastoral. Desde ayer, es el único titular de una de las dos grandes parroquias de la ciudad. En el siguiente cuestionario responde por escrito ante los retos que le esperan.

-Por primera vez Sabugo queda con un único sacerdote. ¿Cómo afrontará esta situación?

-Gracias a Dios, solo no voy a estar, cuento con el apoyo de don Ángel Fernández Llano y de don Antonio Ruiz, dos sacerdotes que conocen muy bien la parroquia. Seguiremos como en estos cuatro años. El sacramento de la penitencia y la eucaristía de todos los días de las 10.30 y la de 11 del domingo, estarán atendidas. Y para todos los grupos contamos con numerosas personas que lo están haciendo muy válidamente. La parroquia no es solo el cura.

-¿Qué ha aprendido de José Antonio Montoto?

-No cambió nada desde que fue mi rector en el seminario hace 22 años. Su reloj no tiene horas para atender a las personas: escuchar, dar un consejo, mimar a las parejas que quieren contraer matrimonio, cuidar a otros sacerdotes, especialmente a los más jóvenes que le han pedido ayuda para atender sus comunidades y siempre ha dicho que sí.

Más noticias

-Ángel Fernández Llano es otro de los sacerdotes vinculados a Santo Tomás, ¿qué le ha aportado?

-En primer lugar la paciencia, saber afrontar distintas situaciones con paz. El amor a la Iglesia, y el servicio. He aprendido a saber dar ejemplo con tu vida.

-La situación actual evidencia la crisis vocacional. ¿Veremos la fusión de parroquias en Avilés?

-El Señor nunca abandona a su Iglesia. Sigamos contando con el Señor, y luego iremos haciendo con su ayuda. Sabiendo, como decía un teólogo, que la Iglesia, no es una institución diseñada y construida sobre una mesa de trabajo, sino una realidad viva. Ella vive a lo largo del tiempo, en evolución, como cualquier ser vivo, transformándose a sí misma.

-¿No hay vocaciones o Dios llama y no se escucha?

-Dios siempre llama, otra cosa es el ruido que tenemos en nuestro corazón, nos impide escuchar. Los jóvenes no rechazan la vida sacerdotal ni la religiosa, lo que sí le da algo de miedo es el compromiso, eso de para siempre, a largo plazo. Aquí es donde tenemos que trabajar todos los cristianos, primero a hacer personas de buena voluntad luego ayudarles a que descubran su vocación. Dios ahora mismo está llamando.

-Desde su llegada en 2013, ha destacado por su trabajo con los jóvenes. ¿La buena respuesta se debe a su juventud o a su forma de hablar?

-No, no. Lo aprendí en Cangas del Narcea, donde tuve la suerte de estar once años con un buen párroco, don Jesús Bayón. Siempre sigo su consejo: «Escúchalos, a ver que quieren, déjalos hablar y ayúdalos». A día de hoy es lo que hago.

-Pero la participación está siendo espectacular.

-La respuesta ha sido positiva, vamos poco a poco, proponiendo la grandeza de la fe e intentando acompañarles. El Papa Francisco describe muy bien a los jóvenes de hoy: «Siempre están en cambio y son generosos». Por eso es importante apoyarles, desde casa, desde el colegio, desde la parroquia. El mensaje que Jesús da en el evangelio a los jóvenes es: «Deja aquello que no te deja vivir, que te cansa, escúchame y sígueme». Y hoy este mensaje sigue más vigente que nunca. Los jóvenes, como nuestros mayores, tienen en su corazón la búsqueda de Dios, nuestra misión es intentar ayudarles en esa búsqueda. El resto lo pone Él.

-Santo Tomás expone de forma permanente la reliquia del Lignum Crucis, ¿quiere reforzar su atractivo para los peregrinos jacobeos?

-La Cofradía de la Soledad llevaba años intentando exponer permanentemente la reliquia del Lignum Crucis. José Antonio González Montoto y yo pensamos que la mejor manera de venerarla era por todos y a diario. Y entre todos buscamos la solución que aplicamos. Por cierto, es mucha gente la que pregunta por ella y reza.

Temas

Avilés

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos