Ni fabada ni cachopo en MasterChef

Saúl Craviotto, segundo por la derecha, lideró al equipo rojo en el Centro Niemeyer. / RTVE
Saúl Craviotto, segundo por la derecha, lideró al equipo rojo en el Centro Niemeyer. / RTVE

Los famosos no logran superar con éxito la prueba de exteriores grabada en el Centro Niemeyer

S. G. AVILÉS.

La expectación por la grabación de una de las pruebas del programa MasterChef Celebrity en Avilés era alta, igual que la exigencia de los tres miembros del jurado del 'talent' de cocina para con los famosos. El programa que se pudo ver el martes grabó su prueba de exteriores en la plaza del Centro Niemeyer el pasado verano. Divididos en dos grupos, las 'celebrities' debían cocinar cuatro platos tradicionales asturianos: bollos preñaos, fabada, cachopo y casadiellas.

Quizá el concursante que mayor expectativas tenía en este reto era el medallista olímpico Saúl Craviotto, que competía en casa. Él lideró a uno de los equipos, en el que también estaban Silvia Abril, Bibiana Fernández y Eduardo Soto. Frente a ellos y liderados por Patricia Montero, José Corbacho y Anabel Alonso. A los compañeros del piragüista les tocó elaborar fabada y casadiellas, mientras que sus rivales debían preparar los bollos y los cachopos. Para todo ello tenían noventa minutos.

En el auditorio les esperaban autoridades y personalidades de la ciudad y del resto de la región, que iban a probar sus platos y ponerles nota. A pesar de que todos los concursantes decían conocer los platos tradicionales asturianos, ninguno logró buenos resultados con el suyo. Los bollos preñaos quedaron escasos y algo crudos. Algo que no gustó ni al jurado ni a Ramón Álvarez, gerente de la Rula de Avilés, ni a Manuel Campa, concejal de Promoción de Ciudad.

El segundo plato, la fabada, tampoco salió mejor parado de las cocinas, instaladas junto a la cúpula, les faltó tiempo de cocción y reposo. El chef Pedro Morán, de Casa Gerardo, fue el primero en poner un punto negativo al plato como buen conocedor de esta receta, una de las que llevó a su restaurante, Casa Gerardo, a obtener la Estrella Michelín. Durante el tiempo de cocinado visitaron a los concursantes la aspirante asturiana de MasterChef Junior, Covadonga, y el chef Marcos Morán, quien compartió un fuerte abrazo con su «amigo» Saúl Craviotto, a quien el piragüista ayer pedía perdón en sus redes sociales por no haber dado la talla con la fabada.

La elaboración de los cachopos fue, sin embargo, la más caótica y la peor parada. José Corbacho no logró hacer buenos cortes de la ternera lo que hizo que el resto del cocinado fuera mal. La cantidad también quedaba escasa, de hecho solo cuarenta comensales pudieron probarlo. En el postre fue donde Craviotto hizo gala de la tradición de la cocina asturiana en su casa y recordó las casadiellas que su suegra hace y que le ayudaron a saber que a la masa debían echarle vino blanco para que ligara. Las casadiellas fueron un poco mejor, pero la falta de masa obligó a los famosos a hacer raciones dispares, algo que tampoco gustó a comensales y jurado.

Unos culines de sidra

En la sala también estuvieron presentes autoridades de la Cámara de Comercio y se pudo ver a la última aspirante asturiana de la versión Junior, Estela. En las ráfagas de imágenes se pudieron ver más rostros conocidos, aunque no intervinieron en el programa. A pesar del mal cocinado, entre fogones y tensiones Silvia Abril y Anabel Alonso tuvieron tiempo de escanciar algunos culines de sidra, no sin ayuda de un avilesino jubilado que les tuvo que indicar cuál es la mejor técnica para no desperdiciar líquido en el escanciado.

Tras su paso por la ciudad, que mostró alguno de sus rincones más conocidos a vista de dron, los concursantes, todos a excepción de Eduardo Soto, del que valoraron su perseverancia con las casadiellas, se enfrentaron a la tradicional prueba de expulsión que acabó con Bibiana Fernández fuera del concurso.

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