La fabada, de nuevo protagonista en la Comida en la Calle de Avilés

El público espera para recibir su ración de la pantagruélica fabada elaborada por los Xagós de Miranda. / Patricia Bregón

Los Xagós de Miranda volvieron a preparar su multitudinaria fabada y las Amas de Casa de Llaranes celebraron su concurso culinario

EVA FANJUL AVILÉS.

Los Caños de San Francisco han sido testigo de nuevo este año de la elaboración y reparto de la Fabada Pantagruélica para dos mil comensales que ayer elaboraron los integrantes de los Xagós de Miranda con motivo de la celebración de la Comida en la Calle. «Esta vez nos sobraron algunas raciones, no fue como el año pasado que agotamos hasta la última faba, pero no ha estado mal», comenta Félix Rodríguez, presidente de la asociación.

Rodríguez apunta al mal tiempo como responsable de que «este año aunque con mucha gente no hubo el gentío de la edición anterior, muchos se fueron antes», aseguró. Así y todo, la cola a partir de las dos de la tarde ante el mostrador de los xagós era considerable y una hora después del reparto, la mayor parte de la gigantesca fabada había desaparecido. La ración a un precio de 6 euros incluía la fabada con su correspondiente compango, un bollo de pan, servilleta y cubiertos de plástico y se ha convertido para muchos, sobre todo visitantes y turistas, en una opción de sumarse a esta popular tradición avilesina.

Por su parte, bajo los soportales del edificio consistorial la actividad se centraba al mediodía en dirimir cuál de las diez fabadas presentadas a la cuadragésima edición del concurso de fabada de la Asociación de Amas de Casa de Llaranes era la mejor. Y aunque la cosa no fue fácil de determinar, «por la alta calidad de los platos participantes», señaló la presidenta de las Amas de Casa, Margot Carrera, poco antes de las dos se daban a conocer los tres primeros clasificados de este año. La ganadora de la presente edición fue Nina Mirón Romero, una extremeña que lleva 64 años residiendo en Avilés y que ya ha demostrado en varias ocasiones que como sus fabadas hay pocas. Según explica, la clave está sobre todo en la calidad de los ingredientes. «Lo principal son las fabas que tienen que ser buenas y yo puse las que cultiva mi hijo, que son excepcionales. Y luego el compango que lo pongo todo ibérico y a poder ser casero», detalla.

El segundo clasificado fue Francisco Javier Gutiérrez, que concursó por primera vez «ya que mi madre, que suele hacerlo todos los años, no pudo y fíjate, segundo, no está mal», comenta satisfecho. El tercer puesto fue para el joven carnicero de Rivero Pablo Cueto que probó suerte y triunfó con el compango que él mismo elabora.

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos