Fallece Gerardo Casares, dueño de la desaparecida Conservas Casares

Fue la última empresa de una industria que durante décadas desempeñó un importante papel en la economía local

J. F. G. AVILÉS.

Propietario de Conservas Casares, la última conservera de pescado de la época dorada que vivió esta industria en Avilés, Gerardo Casares Paniagua falleció ayer en Avilés a los 96 años de edad. La capilla ardiente ha quedado instalada en la sala número dos del Tanatorio Avilés y el funeral se celebrará a las once y media de la mañana de mañana sábado en la iglesia parroquial Santo Tomás de Cantorbery.

Casado con Lucina García, Casares era padre de tres hijos, Gerardo, durante muchos años jefe de Cardiología del Hospital San Agustín, Juan Jonás, médico en el Centro de Salud de Piedras Blancas hasta su jubilación, hace un año, y Chelo. Tenía nueve nietos.

Conservas Casares abrió sus puertas en 1946 y fue, junto a otras como Bravo, Orto, Pesquerías y Conservas Foral (La Avilesina), Hermanos Massó o Río de Oro, una de las conserveras más importantes de Avilés. Durante los primeros años de la posguerra y las décadas de los años cincuenta y sesenta la industria conservera desempeñó un importante papel en la economía local que comenzó a diluirse en los primeros años de los setenta. Fueron cerrando una tras otras y la última en hacerlo, ya a finales de la década, fue Conservas Casares, gestionada en la recta final de su vida por la Cofradía de Pescadores Virgen de Las Mareas.

En los últimos años la industria conservera ha renacido en Avilés con la apertura de empresas como Conservas Laurel, que tiene previsto trasladarse próximamente al Parque Empresarial Principado de Asturias.

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