Una familia de hosteleros locales rehabilitará el edificio de Galiana 60 de Avilés

En una primera fase adecentarán el tejado, la fachada y el interior del inmueble y abrirán además un bar con cocina en uno de los bajos

RUTH ARIAS AVILÉS.

Una familia de hosteleros locales proyecta la rehabilitación del edificio ubicado en el número 60 de la calle Galiana, el primero de los que se sitúan en el segundo tramo de la misma, con fachada también al parque de El Carbayedo. El proyecto, firmado por los arquitectos Alejandro y Tomás Fernández Ferrera, comprende una actuación global que implica la restauración de la fachada, la techumbre y también el interior del inmueble.

El trabajo servirá para mejorar notablemente la imagen de uno de los enclaves más especiales del casco histórico avilesino. Con fachada a Galiana y también al parque de El Carbayedo, el edificio presenta actualmente un notable nivel de deterioro, con unos paramentos mal conservados y evidentes signos de llevar muchos años desocupado, salvo por una actividad hostelera en uno de sus bajos comerciales, donde lleva años instalado un establecimiento de kebabs.

Los hosteleros, propietarios del restaurante El Nogal de San Francisco, situado tan solo a unos centenares de metros de este singular edificio, ampliarán su actividad a Galiana, toda vez que entre sus planes se encuentra también la apertura de un nuevo local en el resto del espacio de la planta baja. Será un bar con cocina y música amplificada, y la idea que manejan es la de abrir una cervecería o cafetería, una tipología muy acorde con el resto de establecimientos de ese entorno, una de las zonas que cuenta con más actividad tanto diurna como nocturna de Avilés en la actualidad.

La rehabilitación, sin embargo, no afectará únicamente a la planta del inmueble, sino a todo el conjunto, y afectará también a las plantas superiores, donde en una segunda fase podría llegar a construirse viviendas, aunque esto no ha sido todavía definido por los propietarios.

De lo que no cabe duda es de que su actuación será de gran ayuda para mejorar la imagen del casco histórico avilesino. Su enclave es estratégico, ya que allí desembocan tanto los paseantes que llegan a la calle Galiana desde el parque de Ferrera, así como aquellos que ascienden la vía para desembocar en El Carbayedo. Desde las terrazas de este parque es también uno de los edificios más visibles de la zona.

Galiana es una de las calles con más encanto del casco histórico avilesino, y en los últimos años ha ido mejorando su imagen paulatinamente. No solo ha sido su peatonalización, una acción clave para su recuperación como lugar de esparcimiento, sino también la rehabilitación de una gran mayoría de sus edificio. De hecho, en el primero y más largo de sus tramos se concentra un alto porcentaje de las solicitudes para las subvenciones municipales al arreglo de fachadas de la zona antigua.

Si bien hasta hace poco los trabajos de mejora se habían concentrado en el primer tramo de la calle, que es también el más largo , en los últimos tiempos se han remozado varios de los inmuebles del segundo, el que va desde la entrada al parque de Ferrera hasta la confluencia con la avenida de Cervantes. Las obras han afectado principalmente a la acera de los números impares, donde está proyectada la construcción de un hotel-boutique, aunque esos planes no son tan inmediatos como los de estos hosteleros, que ya cuentan con licencia municipal para iniciar las obras.

Edificio de interés «muy alto»

El inmueble del número 60 de Galiana es uno de los afectados por Plan Especial de Protección del Patrimonio Cultural y Catálogo Urbanístico de Avilés, con un nivel de interés marcado como «muy alto» está considerado como una «obra de arquitectura culta», con un nivel de protección parcial, lo que permite unos niveles de intervención de mantenimiento y conservación, consolidación o reparación, restauración o recuperación, acondicionamiento y reestructuración.

Se trata de un edificio de 182 metros cuadrados de planta y 609 metros cuadrados de superficie construida. Se reparten en tres plantas contando el bajo comercial, a las que hay que sumar una cuarta de menor tamaño.

La rehabilitación no modificará sustancialmente el inmueble, aunque sí está contemplada una demolición parcial. La obra, que tiene un presupuesto de ejecución material de 232.000 euros, implicará realizar un aislamiento acústico al bajo en el que se instalará la cervecería donde, no obstante, el nivel sonoro no deberá sobrepasar los 85 decibelios.

El aforo establecido es de 187 personas y, de acuerdo al tipo de licencia solicitada, su horario podría extenderse desde las once de la mañana hasta las tres y media de la madrugada, salvo los viernes, sábados y vísperas de festivos, cuando el cierre se podría retrasar hasta las cinco y media de la mañana.

Temas

Avilés

Fotos

Vídeos