Fomento estudiará dos alternativas para soterrar 850 o 500 metros de las vías del tren

El ministro compromete la firma en el primer trimestre de este año del protocolo que permitirá la contratación del estudio informativo

YOLANDA DE LUIS AVILÉS.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, fue claro en la presentación de ayer en el Ayuntamiento de los planes para la integración del ferrocarril y la Ronda Norte: de momento no existen ni plazos ni presupuestos previstos, pero sí un compromiso firme de ejecución para el que ministerio, Principado y Ayuntamiento ya tienen un camino trazado.

En los primeros tres meses de este año las tres administraciones firmarán el protocolo que sustentará la contratación por parte de Fomento del estudio informativo de ambos proyectos. En el caso del plan para eliminar la barrera ferroviaria, se analizarán dos alternativas, una que contempla un soterramiento de 850 metros entre la zona de la pasarela del Niemeyer y unos metros más adelante de la actual estación intermodal; y otra que lo reduce a 500 metros y arrancaría al inicio del parque de El Muelle para finalizar en la actual estación de ferrocarril de la avenida de Los Telares.

De la Serna repasó la historia más reciente del plan de Avilés para la eliminación de la barrera ferroviaria para explicar en qué momento nos encontramos. Aseguró que el proyecto que en 2011 fue presentado por el entonces secretario de Estado de Infraestructuras, el socialista Víctor Morlán, que contemplaba desviar las vías de Renfe con un nuevo trazado paralelo a la Variante y la tranviarización de Feve, se rechazó «debido a los riesgos asociados a la explotación tranviaria de un tramo de la red ferroviaria de interés general».

En 2015 el Ayuntamiento presentó un primer proyecto de soterramiento, también rechazado por «su alto grado de indefinición», pero en 2016 volvió a plantear el plan más concreto, aunque técnicamente también se consideró inviable por «la pérdida de funcionalidad ferroviaria al eliminar la estación de carga de La Maruca».

Sobre este último proyecto es sobre el que han estado trabajando los técnicos del Ministerio de Fomento para establecer posibles soluciones y esas fueron las que dio ayer a conocer el ministro a la Corporación, en un acto en el que entre el público también se encontraban los representantes de Comisiones Obreras y UGT, el presidente de la Autoridad Portuaria, el presidente de la Cámara de Comercio y el de la Unión de Comerciantes, así como el presidente de la gestora del Partido Popular en la ciudad y todo el equipo de los servicios técnicos municipales.

De la Serna enumeró los condicionantes que tiene la zona en la que se proyecta soterrar las vías para dejar claras las dificultades técnicas que tiene este proyecto. El estudio informativo que se contratará deberá de establecer si existen problemas para su ejecución porque el soterramiento se produce en una zona cercana a rellenos portuarios, donde podrían producirse filtraciones de la ría y se afectaría al colector general y a los de los ríos Tuluergo y San Martín.

En su informe preliminar los técnicos del ministerio, además establecieron las rampas máximas que permite la actual normativa que son de 12,5 milésimas, aunque en casos excepcionales se puede llegar a 18. Con estas premisas y las de mantener la estación de carga de La Maruca y dos vías para los distintos anchos ferroviarios, dado que la electrificación es distinta, se elaboraron las dos alternativas.

Túnel bajo Bustiello

Ambas comparten un primer tramo común que iría desde un punto situado entre la estación de Villalegre y el apeadero de La Rocica a la zona del antiguo matadero en la calle Marqués de Suances. Son aproximadamente 1,3 kilómetros por donde el tren de Renfe discurriría entre pantallas durante 940 metros, y después los otros 360 en un túnel que pasaría bajo Bustiello y bajo la N-632 para llegar a la nueva estación. Este trazado eliminaría las vías que actualmente pasan por la zona de Puerta de la Villa.

Aunque en la información que se facilitó ayer por parte del Ministerio de Fomento no figura, el ministro aclaró que el estudio analizará la construcción de una estación intermodal, «algo positivo para la utilización de los servicios públicos de transporte», dijo. De hecho en esa zona se unirían las vías de Feve, que mantiene su trazado de entrada en la ciudad desde Carreño, a las de Renfe. Y para completar la intermodalidad se trasladaría la actual estación de autobuses de Los Telares.

Soterramiento de 500 metros

El otro kilómetro y medio de vías que discurren por el trazado urbano podría tener dos soluciones. La primera contempla que, una vez superada la estación, los trenes de Renfe y de Feve continuarían durante medio kilómetro nuevamente entre pantallas comenzando a descender, llegando así prácticamente a la zona que coincidiría con el cruce de la calle de El Muelle con La Muralla, el comienzo del parque de El Muelle. Ahí arrancaría el soterramiento de otros 500 metros de vías hasta la actual estación y después, durante otro medio kilómetro de nuevo los trenes discurrían entre pantallas hasta superar Demetria Suárez, concretamente hasta las primeras viviendas de la avenida de Lugo antes de comenzar la zona de las naves comerciales.

Esta opción permite cumplir con la normativa en cuanto a la pendiente alcanzada que es de rampas de 12,5 milésimas.

Segunda opción

La segunda opción cumple también con la normativa en cuanto a la pendiente de las rampas, aunque llevándola al máximo de 18 milésimas, una medida que sería necesario justificar para contar con autorización. En este caso, una vez superada la nueva estación en el antiguo matadero, los trenes circularían durante 350 metros entre pantallas y el soterramiento comenzaría a la altura de la pasarela al Centro Niemeyer. La extensión del túnel sería de 850 metros, finalizando entre la actual estación y Demetria Suárez. El último tramo modificado sería de otros 350 metros de vías entre pantallas hasta alcanzar el mismo punto que la anterior opción.

De la Serna destacó en su presentación que «solo con este estudio llevado a cabo ya hemos cumplido con los requerimientos establecidos para hacer viable la propuesta del Ayuntamiento, adaptando las pendientes, manteniendo la funcionalidad y manteniendo las dos vías de forma independiente».

No obstante, insistió en que será el estudio informativo el que tenga que resolver aún otras dudas sobre este trazado en relación con los riesgos geotécnicos y las filtraciones de agua de la ría o las afecciones a las redes de saneamiento. A pesar de los aspectos técnicos, no menores, que todavía deberán resolverse, el ministro aseguró que «hasta ahora no hay nada que indique el proyecto no es viable, no parece que en el estudio informativo se pueda encontrar algún problema importante que no aconseje la ejecución del proyecto, pero eso al 100% nunca se puede decir».

Más noticias

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos