Forges se ríe con Cervantes en Avilés

Dos miembros del coro del Conservatorio. / MARIETA

Una selección de viñetas del humorista sobre la lectura y 'El Quijote' abre las Jornadas Cervantinas

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

«El patriotismo es una indigestión espiritual que se cura leyendo». «Y viajando, que es otra forma de leer». Cuesta relacionar algo de tanta actualidad con Miguel de Cervantes. Pero todo encaja desde ayer en el Palacio de Valdecarzana gracias a las viñetas de Antonio Fraguas Forges y a la muestra 'Quijote, Sancho, Forges, un diálogo a tres bandas', producida por la Fundación Municipal de Cultura de Avilés, en colaboración con el Instituto Quevedo del Humor.

La muestra es una invitación a pensar a través de las viñetas de Forges. «¿Qué lees? 'El Quijote'». «¿De qué va?», reza en el vestíbulo el preámbulo de la exposición. Dentro, dos bloques. En la planta baja, Forges destaca la importancia del libro «como elemento de formación, de vivencia, de convivencia», según explicó ayer en la inauguración el comisario de la muestra Juan García Cerrada. Ahí descarga todo su talento e ironía y empieza el viaje paralelo, aunque tan distante en el tiempo, entre Forges y Cervantes que descubre al escritor a través del humor. «'El Quijote' es la primera novela humorística», destaca García Cerrada.

En el primer piso llega el diálogo a tres bandas -Forges, El Quijote y Sancho Panza-, una especie de regreso al futuro en el que los personajes quijotescos protagonizan historias a las que hoy en día podrían enfrentarse tranquilamente. Molinos de viento con manos representando a electores, una ciudad vacía en agosto en la que aparcar los caballos, 'Dulcinea' y la pobreza que sufren las mujeres, Sancho Panza aprendiendo inglés... «¿Para desfacer entuertos?». «Todo seguido, jefe». Y señala a Barcelona. Nada más actual con personajes más antiguos a través de la pluma y el ingenio de Forges.

Si los visitantes podrán sumergirse hasta el 12 de enero en el universo de Forges y Cervantes, quienes asistieron a la inauguración de ayer disfrutaron de 'El Quijote' también a través del oído. Los jóvenes del coro del Conservatorio, con Isabel Baigorri al frente y Nacho Fernández al piano, dieron brillo al Concierto Cervantino interpretando las piezas 'Mantxakun', de David Azurza, y dos obras de Juan del Encina.

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