«A mucha gente le gustaría que la alcaldesa presidiera algún acto»

Rufino Arrojo, junto a los soportales de la calle de La Ferrería. / PATRICIA BREGÓN
Rufino Arrojo, junto a los soportales de la calle de La Ferrería. / PATRICIA BREGÓN

Rufino Arrojo, presidente de la Junta de Cofradías y Hermandades: «Hay que dejar a un lado los personalismos y trabajar de forma conjunta en favor de la Semana Santa. Todos somos peones»

J. F. GALÁN AVILÉS.

La Borriquilla abre hoy, Domingo de Ramos, la Semana Santa de Avilés, nueve procesiones y una serie de actos paralelos. El programa está organizado por la Junta de Cofradías y Hermandades, en las que se integran seis de las ocho que hay en Avilés, menos las de San Juan y la de Los Dolores. La preside Rufino Arrojo, hermano mayor de la Nuestro Padre Jesús de La Esperanza, la cofradía que hoy procesiona con la imagen que representa la entrada triunfal de Cristo en Jersusalén.

-¿Cómo se presenta la Semana Santa?

-Bien en todos los sentidos, salvo en el meteorológico. Las previsiones son de agua, esperemos que se abra algún hueco para las procesiones.

-Empezando por La Borriquilla.

-Sale a las 11.45 horas desde Carlos Lobo, tras la bendición de Ramos. El recorrido es el habitual.

-Es un procesión diferente.

-Es alegre, como la de la Resurrección, el sábado por la noche, en la que también participamos.

-¿Cuáles son las principales novedades de la Semana Santa 2018?

-Mantenemos el programación la salvedad de que la exposición se ha trasladado al Museo de la Historia Urbana de Avilés. Y ya no es sólo de hábitos, también abarca pintura, imágenes, libros y otros objetos.

-¿Qué la diferencia de otras que se celebran en Asturias?

-Es la más completa. Cubre todas las etapas de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, desde el Domingo de Ramos (hoy) hasta el Sábado de Gloria, nueve procesiones a cargo de ocho cofradías que suman unos 2.000 cofrades. Otro aspecto a tener en cuenta es que a diferencia de otras no ha tenido interrupciones.

-En los últimos años ha dado el salto de calidad es indudable.

-Empezó a finales de la década de los noventa del pasado siglo, cuando se incorporaron dos cofradías, la nuestra y la del Beso de Judas. Comenzaron a celebrarse más procesiones que cada vez congregaban más participantes y público, y a raíz de su declaración como Fiesta de Interés Turístico Regional, en 2004, se han ido incorporando actividades complementarias.

-Hay voces que promueven su declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional.

-Es algo que perfectamente podría intentarse, un trabajo que tenemos que realizar todos unidos. Me refiero a las cofradías, al Ayuntamiento y a la Unión de Comerciantes.

-Ni alcaldesa, Mariví Monteserín, ni ningún miembro del actual gobierno local acostumbra a dejarse ver en las procesiones. ¿Podría entenderse como una falta de apoyo?

-Lo que se valora son los actos, no la identidad de la gente que acude a ellos. Es algo a lo que no hay que darle demasiada importancia. Cada uno es libre de ir o no a una procesión, pero es cierto que a mucha gente le gustaría que la alcaldesa presidiera algún acto de la Semana Santa.

-¿Se sienten arropados por el Ayuntamiento?

-El apoyo económico es sólido. Podría ser mayor, pero somos conscientes de los tiempos que corren.

-En su pregón, Javier Martínez Ferré dijo que en Semana Santa no tienen cabida los egos. ¿A qué se refería?

-A que hay que dejar de lado todos los personalismos y trabajar de forma conjunta a favor de la Semana Santa. Todos somos peones.

-Será la cuarta organizada por la Junta de Cofradías. ¿Cómo valora la experiencia?

-De forma positiva. La Semana Santa ha mejorado. Se han reforzado las actividades paralelas con actos como conciertos en distintos escenarios o la escenificación de la Pasión de Cristo realizada en 2015 en el Palacio Valdés. De igual forma también se han potenciado los concursos de fotografía y dibujo infantil e incorporado el de escaparates.

-¿Cuál será el siguiente paso?

-Seguir tratando de perfeccionarlo todo colaborando entre todos. Tenemos un cartel muy completo, pero siempre se puede mejorar. Este año las actividades comenzaron a finales de febrero, con la presentación, y culminarán a finales de abril, con la entrega de premios de los concursos. Son casi dos meses.

-¿Se puede hablar de sentimiento de Semana Santa en Avilés?

-Para nosotros la Semana Santa no es folclore, es sentimiento religioso, alegría y orgullo de pertenecer a una cofradía. Muchos cofrades también desarrollan a lo largo del año una gran labor dentro de las parroquias de forma anónima, sin que trascienda.

-¿Mantienen actividades el resto del año?

-Tenemos una asociación, La Borriquilla, que se dedica tanto a temas religiosos como culturales y recreativos, como organizar charlas sobre todo tipo de cuestiones, no únicamente religiosas, además de excursiones y otras actividades.

-La Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza está vinculada a la parroquia de San Antonio de Padua. ¿Echan de menos a los franciscanos?

-Sentimos mucho su marcha, que puso fin a siete siglos de presencia prácticamente interrumpida de la comunidad monacal en Avilés. Queda su legado y la orden seglar, y tenemos un gran párroco, don Ángel Fernández Llano, que está realizando una extraordinaria labor tanto a nivel pastoral como de recuperación de la iglesia.

-Es la más antigua de Avilés.

-Es el edificio más antiguo que se mantiene en pie, del siglo XII, y su estado de conservación como monumento y como lugar de culto es muy bueno. En poco más de cuatro año don Ángel Fernández Llano ha hecho la escalera de acceso al coro, puso la sacristía, arregló el órgano, cambió la iluminación interior e instauró en la parroquia como sede de la Adoración Perpetua. También se ha reparado el tejado y la fachada.

-¿Cuántos miembros tiene la cofradía?

-Unos 120 hombres y mujeres y unos setenta en la procesión de mañana (hoy), incluyendo a la banda de tambores y timbales. También nos acompañará la Banda de Música de Avilés, que este año participará en tres procesiones, una más que el pasado. Las otras dos son las del Santo Entierro y la de La Soledad, ambas el viernes.

-¿Habrá alguna novedad en la Borriquilla?

-No. El atuendo es el mismo, túnica blanca, capirote y cíngulo verde, guantes y calcetines blancos y zapatos negros, el que los lleve. La imagen es un conjunto escultórico en madera policromada realizado en Santiago de Compostela en 1955 por los artesanos Rodríguez y Puente bajo encargo de la orden franciscana seglar, que es la propietaria. Representa la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén a lomos de una borrica junto a una borriquilla, que es la que da el nombre popular al paso. En los laterales traseros van San Juan y San Pedro, y en la delantera dos niños abriendo paso al cortejo.

-¿En qué otras procesiones participa la cofradía?

-En la del lunes, con la imagen de Jesús de Medinaceli, la del viernes, con la del Cristo de la Agonía, la más antigua de cuantas procesionan en Avilés, y en la del sábado, con la de Jesús Resucitado.

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