La gripe continúa en fase epidémica y obliga al San Agustín a abrir una planta de refuerzo

Un momento del emplatado de la comida de Navidad. / PATRICIA BREGÓN
Un momento del emplatado de la comida de Navidad. / PATRICIA BREGÓN

La enfermedad seguirá propagándose las próximas semanas y dispara la carga de trabajo en la red de Atención Primaria

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

El Área Sanitaria de Avilés se encuentra dentro de la epidemia de gripe que afecta a toda Asturias, la única comunidad española donde el virus está, actualmente, en fase epidémica. De hecho, el Hospital Universitario San Agustín mantiene abierta la sexta planta centro para atender la demanda de la presión asistencial y la necesidad de ingresos por la epidemia, que sigue su tendencia alcista.

Con todo, el principal campo de batalla contra la gripe se encuentra en los centros de Atención Primaria, donde la presión asistencial se dispara tanto en Urgencias como en los médicos de familia. La enfermedad viene afectando tanto a la población pediátrica como a los mayores. Los últimos datos del Principado corresponden a la semana cincuenta, aún con actividad escolar, y se confirma el peso de las edades pediátricas.

El inicio de las vacaciones escolares puede representar un freno en el contagio en ese grupo de la edad, si bien la tendencia de la epidemia es que sigue expandiéndose y se espera el pico en enero, con lo que la difusión podría seguir entre los menores. Las previsiones son que a lo largo de enero se producirá el momento más alto de la epidemia para posteriormente comenzar a descender.

Los datos del Principado de Asturias reflejan una tasa de 353,7 casos por 100.000 habitantes para toda la región, lo que indicará que tan solo en la comarca de Avilés, en la semana pasada, se diagnosticaron unos cuatrocientos casos.

La gripe de este año presenta, según los datos del Instituto de Salud Carlos III, una novedad sustancial respecto a los anteriores, como es la mayor presencia de virus de la gripe B, desconocidos por la mayor parte de la población, lo que se traduce en una mayor virulencia de los procesos. La estructura del virus es muy inestable y lo habitual es que cada temporada circulen nuevas cepas.

De hecho, los documentos del Instituto de Salud Carlos III señalan que varios de los virus identificados en España no se habían incluido este año en la campaña de vacunación, lo que evidencia una inesperada mutación del virus. La campaña de vacunación se programa siguiendo las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud que realiza un seguimiento global de esta enfermedad.

Así, con los registros durante el invierno en el hemisferio sur se predice la mutación que circulará en el hemisferio norte en la siguiente campaña. Y viceversa. De la misma manera, con los actuales identificaciones se fijará la próxima vacuna para el hemisferio sur.

Aunque la mutación del virus reduce la eficacia de la vacuna, no la inutiliza totalmente, ya que facilita la suficiente inmunidad para que la persona padezca la enfermedad de una manera más leve que si no estuviese vacunado. Por eso se recomienda la vacunación a los grupos de riesgo (enfermos crónicos y mayores de 65), además de trabajadores sanitarios por el ambiente en el que trabajan.

Los cambios en el virus y su mayor virulencia ha repercutido especialmente en las bajas laborales. Los primeros datos que llegan a las mutuas avilesinas apuntan a un aumento de la duración de las bajas de entre uno y dos días respecto a la campaña 2016/17, debido a la mayor virulencia de los episodios.

Con todo, el virus mantiene su comportamiento habitual. Es decir, en una persona sana la infección se supera después de siete días en los que el paciente sufrirá fiebre alta, malestar general, dolor de cabeza y también se producen problemas de diarreas y estomacales. Sigue sin haber un tratamiento para su curación, más allá de medicamentos para paliar sus efectos, como el paracetamol o ibuprofeno, para frenar la fiebre y contener el malestar. También es necesario mantener reposo, beber abundantes líquidos y asegurar la plena recuperación antes de retomar la vida normal para evitar recaídas.

En esta situación, los ingresos que se vienen produciendo corresponden a personas mayores o con enfermedades crónicas, especialmente pulmonares y cardiopatías, en las que el virus agrava un estado general delicado. De hecho, durante la semana pasada en Asturias se registraron tres fallecimientos por la gripe. El Principado no indica a que Área Sanitaria corresponden, si bien detalla que se trata de varones, mayores de 70 años y con factores de riesgo previos.

Más noticias

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos