Los grupos del Festival Folclórico dejan Avilés tras congregar a miles de personas

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Xxxxxx. / MARIETA

El certamen clausuró ayer la edición de este año con un doble pasacalles por las plazas y calles del centro

S. G. AVILÉS.

El Festival Internacional de Música y Danza Popular tiene un público fiel y entregado. Así lo demostraron las miles de personas que se acercaron durante estos cuatro días a las diferentes actuaciones y galas de esta edición, que no acusó el cambio en el orden habitual de los actos previstos.

Los cinco grupos que se citaron este año en la ciudad se despidieron de ella ayer con un doble pasacalles por las plazas y calles del centro. A su paso decenas de avilesinos y turistas se paraban para verles bailar, tocar o simplemente disfrutar del espectáculo de música y danza. El amplio abanico de culturas estuvo escenificado en las agrupaciones Hwaseong Dance Company, de Corea del Sur, Grupo de Danzas Folclóricas 'Carmen López', de Colombia, Fusión Folklórica, de México, Song and Dance Ensemble 'Bielsko', de Polonia, y la agrupación Sabugo ¡tente firme!, representando al folclore local.

El primer pasacalles de ayer se celebró al medio día y durante una hora los grupos amenizaron las calles, que minutos antes habían guardado silencio por las víctimas del atentado de Barcelona. Una fusión de estilos, trajes y caracteres que gusta y mucho a los avilesinos, que cada edición, y ya van 37, acompañan a los artistas en su periplo.

Las actuaciones en el Centro Niemeyer colgaron el cartel de lleno ambos días

Por la tarde, cerrando el día, los cinco grupos volvieron a vestirse con sus trajes regionales para hacer gala de ellos de nuevo por el centro. Este segundo pasacalles, el último de este año, se prolongó durante dos horas y media, aprovechando así la totalidad de la tarde para mostrar todas sus dotes artísticas.

El Festival Folclórico este año comenzó ofreciendo dos galas en el interior del auditorio del Centro Niemeyer, para las que fue necesario sacar invitación. El cartel de aforo completo se colgó ambas tardes, un lleno que se notó en los aplausos proferidos tras cada pieza interpretada por los miembros de las agrupaciones participantes. La recepción en el Ayuntamiento fue uno de los actos más emotivos de la edición, seguido por la ya tradicional misa de las naciones, que congregó a decenas de personas en la iglesia de Santo Tomás de Cantorbery. El festival clausura esta edición con la mirada puesta en la del año que viene, que seguro repite el éxito al que el certamen ya está más que acostumbrado.

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