Un homenaje con sabor ibérico

Justo García, Lola Sánchez, Santiago García Granda y Mariví Monteserín, ayer en Yumay.
Justo García, Lola Sánchez, Santiago García Granda y Mariví Monteserín, ayer en Yumay. / MARIETA

El rector recibió en la sidrería Yumay el 'Jamón de Plata Negra Grande Covián'

M. PICHEL AVILÉS.

La entrega del premio 'Jamón de Plata Negra Grande Covián' se ha convertido con el paso de los años en un auténtico referente de los buenos hábitos en Avilés, un evento de prestigio, trascendiendo las fronteras del concejo y de Asturias. La cofradía de los Gastrónomos del Yumay, encabezada por sus propietarios, Lola Sánchez y Justo García, concedió su galardón correspondiente al 2017 al rector de la Universidad de Oviedo, el gozoniego (criado a caballo entre Verdicio y San Martín de Podes, como glosaría la cronista oficial de Avilés y profesora de la Universidad, Josefa Sanz) Santiago García Granda, quien recoge el testigo de María Neira, directora de Salud Pública de la OMS, o de grandes personalidades de la ciencia española, como Margarita Salas o Miguel Pocoví.

El acto, que ponía broche a la semana del jamón ibérico, reunió a personalidades como las alcaldesas de Avilés y Gijón, Mariví Monteserín y Carmen Moriyón; los alcaldes de Valdés y Colunga, Simón Guardado y Rogelio Pando; el comisario jefe del Cuerpo Superior de Policía en Avilés, José María Esteban Corral; el delegado de Defensa en Asturias, el coronel Vicente Bravo Corchete; el jefe de la Redacción de LA VOZ DE AVILÉS, José María Urbano; y Juan Manuel Garmendia, presidente de la Confederación Internacional de Cofradías Gastronómicas, entre otros. Como María Josefa Sanz, cronista de Avilés, y que se encargó de recordar la trayectoria vital del premiado, «mi amigo Santiago, y mi querido jefe en los trece meses y diez días que me quedan en la Universidad».

Repasó Josefa la vida del rector, a quien Justo García definió como «un amigo de esta casa, que desea para nuestros hijos una Universidad dinámica, que estimule el tejido socioeconómico de Asturias», desde su infancia en Gozón, entre Verdicio y San Martín de Podes, o «cuando bajaba en bicicleta al Instituto Carreño Miranda en el que obtuvo el Bachiller».

García mostró su agradecimiento y definió a Avilés como la villa de su infancia

Y de ahí a la Universidad de Oviedo, licenciado en 1980, doctor cuatro años después, para partir hacia Holanda y seguir su formación como investigador, con más de 500 artículos científicos publicados, y terminar, desde el año pasado, como rector de su Alma Máter.

«Estoy abrumado con tantos regalos», aseguró Santiago. Uno de ellos, el Fuero de Avilés (y la declaración institucional de la Corporación para acoger la Facultad del Deporte) de manos de la alcaldesa, Mariví Monteserín. Se restó importancia a sí mismo al recoger el 'Jamón de Plata Negra Grande Covián', «supongo que ser rector es algo que pesa para recibir un premio con este nombre, que es todo un elogio», y recordó que son «muchos los datos» que le unen a Avilés, «la villa de mi infancia», como la definió.

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