Una imprudencia que pudo acabar en un fatal desenlace el espigón de San Juan

Un hombre contemplaba la playa desde el espigón. / RODRIGOF-A.
Un hombre contemplaba la playa desde el espigón. / RODRIGOF-A.

El 30 de diciembre un hombre paseaba por la plataforma, cerrada al paso, cuando fue sorprendido por una gran ola

S. GONZÁLEZ AVILÉS

El espigón de San Juan se encuentra ubicado entre la bocana de la ría de Avilés y la playa de San Juan de Nieva. A la zona solo se puede acceder peatonalmente y junto a la plataforma de hormigón se encuentra el inicio de la senda de las dunas. Esto hace que sea transitado diaria mente por deportistas o vecinos de la zona. A pesar de esto las señales son claras: en la plataforma del espigón está prohibido el paso con temporal por peligro de rebase de olas y de caída al mar. Además, aunque no haya temporal la zona está catalogada como peligrosa por riesgos de caídas a varios niveles.

Antes del fatal accidente que acabó el sábado con la vida de Élida Fernández, fueron otros los vecinos de la zona que se pusieron en riesgo por desoír las indicaciones de seguridad. Es el caso de un hombre, que el pasado 30 de diciembre, decidía adentrarse en el espigón de San Juan para disfrutar de un paseo y las vistas. Un momento que fue inmortalizado por otro de los senderistas que se encontraba en un espacio seguro. Aunque en un primer momento el mar parecía en calma, en cuestión de segundos una ola se levantó sobre el hormigón, alcanzando la zona en la que se encontraba.

Por suerte, esta rompió contra las piedras sin arrastrar al hombre, que pudo salir del lugar sin problemas. Una imprudencia que pudo haber tenido un desenlace fatal por no haber atendido a las indicaciones. No es el único caso que se ha dado en la misma zona. Hace cuatro años, por estas fechas, cuatro personas resultaban heridas al caer arrastrados por olas.

Los primeros fueron dos jóvenes vecinos de Salinas y Avilés que acudieron al espigón de San Juan para fotografiar las olas. Se daba la circunstancia de que esos días había alerta por temporal. Una ola los arrastró y aunque pudieron salir por su propio pie tuvieron que ser trasladados al Hospital San Agustín con síntomas de hipotermia y contusiones. Tres días después dos hombres, que habían llegado de Madrid, también decidían acercarse al espigón con las mismas consecuencias.

En su caso fue necesaria la intervención de la Guardia Civil, que rescató a uno de ellos. También se había movilizado al grupo de rescate de los Bomberos. Tras esos sucesos desde la Autoridad Portuaria se hizo una importante inversión para renovar toda la cartelería y las vayas de la zona para mejorar la seguridad. Aunque pese a todas las advertencias, tanto de las autoridades como de los carteles, siguen siendo muchos los que arriesgan su vida por una imagen o un paseo.

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