La industria, como objetivo museístico

Gasometro y baterías de cok. / PATRICIA BREGÓN
Gasometro y baterías de cok. / PATRICIA BREGÓN

El colectivo Monsacro propone su integración y adecuación en la ciudad | Proponen iluminar las baterías de cok, un museo en los Hornos de Fosa y crear un estanque en un proyecto de recuperación basado en la memoria y en la exhibición de las fortalezas de la ciudad

C. DEL RÍO AVILÉS.

Orgullosos del pasado industrial de Avilés, de su variedad, cantidad y potencial aún vigente, el colectivo Monsacro quiere sacarle lustre. Ponerlo en valor y convertirlo en el nuevo atractivo de una ciudad que en los últimos años ha reclamado con fuerza su parcela en un sector turístico en el que, hasta hace no muchos años atrás, era ignorada.

La construcción del Centro Niemeyer apuntaló un cambio de rumbo y de discurso que había logrado ponerse en marcha no sin esfuerzo. Ahora Monsacro quiere seguir sumando. Sacando a debate público un tema sobre el que lleva trabajando varios años. Formado originariamente por Honorino Ruiz, extrabajador del pozo Monsacro de Ensidesa y concejal de Riosa; Julio Herrero, marino mercante de Bilbao, y Fernando Soler, abogado y responsable de comunicación digital de una importante empresa petrolífera; y con Marta Sotillos como diseñadora gráfica, reivindican un presente y futuro en Avilés en el que «un patrimonio industrial de primer nivel en Europa» no solo sea tenido en cuenta, sino que forme parte de una ciudad con memoria y capaz de reinventarse.

El proyecto incluye como elementos esenciales los hornos, el horno de fosa y las baterías de cok como referencia del futuro Museo de la Industria. Un plan «barato» y, sobre todo, «rentable» porque aparte de regenerar un área para el disfrute ciudadano, crearía una zona «singular» que hablaría por sí sola de la historia y esencia de una ciudad eminentemente industrial desde sus orígenes. Fernando Soler (Oviedo, 1956) no alberga ninguna duda acerca del potencial del proyecto y confía en que sea objeto de debate y de reflexión. Como referente toma la recuperación de las baterías de cok de Zollverein, en Alemania, y «no me vale que digan que es un país rico porque lo que proponemos nosotros no costaría demasiado dinero». Todas las instalaciones existen y se trataría de adecuarlas y acondicionarlas.

El colectivo plantea un centro de interpretación en las naves, iluminar las baterías de cok, crear un museo en los Hornos de Fosa («un edificio que tiene un empaque impresionante») y completarlo con un estanque o un parque. «Igual Arcelor no tiene interés en desprenderse de estos edificios, de hecho algunos están en uso, pero nosotros no lo vemos una quimera y creemos que si existe voluntad política se puede hacer», explica Soler a pocos días de la celebración en Barcelona del B-Industrial, una feria dentro del salón internacional de turismo B-Travel.

«Avilés fabrica aluminio, zinc, cristal, fertilizantes, tiene flota pesquera, astilleros, tuvo industria conservera, minería en Arnao... Si exhibes todo este potencial, esta memoria, estás enviando un mensaje muy claro al resto del mundo: llevo cien años montando industrias variopintas, y automáticamente se te ve como una referencia», expone Soler.

Considera Monsacro que el museo debería recoger lo que se fabrica en la comarca, los procesos y, sobre todo, sus aplicaciones prácticas, mucho más gráficas. «Un museo enfocado hacia los usos de las cosas, que sirviera para explicar a la población qué se produjo y se produce aquí». Incluso, de tomar cuerpo, archivos como el de Asturiana de Zinc «podrían estar interesados en ceder material».

El anhelo final es recuperar esta zona y que el proyecto, llevado a cabo por terceros, se haga realidad, pero en una fase inicial el objetivo es «que se hable sobre el tema y estar preparados», por eso internet y las redes sociales son sus foros por excelencia. De momento, la idea ya tiene visibilidad en sendos foros especializados gestionados desde Holanda y Turín. Exportarlo para volver a importarlo y creérnoslo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos