La inspección y la predicción meteorológica, medidas más eficaces contra las partículas

La estación medidora de Matadero, en la avenida de la Industria. / MARIETA
La estación medidora de Matadero, en la avenida de la Industria. / MARIETA

Los estudios realizados hasta la fecha han servido para certificar que el alto nivel de polución responde a la actividad industrial de la zona y no al tráfico rodado

R. A. AVILÉS.

El Plan de Calidad del Aire puesto en marcha en 2014 contemplaba una quincena de medidas, de las cuales la gran mayoría no dieron los resultados esperados. Al cierre del plan, el año pasado, solo seis de ellas habían dado resultados altamente satisfactorios, mientras que el resto únicamente habían funcionado a medio gas.

En los últimos años se ha estado trabajando en una mejor identificación de las actividades potencialmente contaminantes, el establecimiento de un protocolo de actuación ante episodios de alta contaminación la mejora de viales y de los sistemas de movimiento de graneles sólidos en el puerto de Avilés, entre otras cuestiones.

Los apantallamientos ejecutados por la Autoridad Portuaria y la construcción de la nave de blenda de AZSA apenas han logrado reducir la concentración de partículas en la atmósfera, aunque continuará trabajándose en esta dirección en los próximos años. La empresa ya construye una segunda nave de blenda y el nuevo plan prevé que el puerto siga apantallando e intensificando los riegos.

Algunas de esas seis medidas ejecutadas que el Principado considera que se han completado satisfactoriamente no contribuyen a reducir la contaminación, sino a su control. Es el caso de la ampliación de la red de medición, el desarrollo de una aplicación web para informar sobre los resultados de las estaciones medidoras o la difusión del plan entre la población. En realidad, de las actuaciones llevadas a cabo en los últimos años, la única que ha conseguido por sí misma reducir la polución ha sido la implantación de un programa específico de inspección y vigilancia de las actividades potencialmente contaminantes, que ha servido, según el Principado, para «detectar posibles incumplimientos o actividades no autorizadas».

Al margen de esto, solo ha tenido eficacia el sistema de predicción de fenómenos meteorológicos adversos, que ha posibilitado la adopción de medidas que paliasen situaciones de inversión térmica con acumulación de partículas en las capas más bajas de la atmósfera.

Por contra, la medida con una peor evaluación y aún pendiente es la adopción de medidas de mejora de la movilidad urbana, aún pendiente del Plan de movilidad que prevé llevar a cabo el Ayuntamiento. No se espera, sin embargo, que esto vaya a tener repercusiones sobre la estación medidora problemática, la del Matadero. Los estudios realizados hasta la fecha han servido para certificar que el alto nivel de partículas en suspensión responde a la actividad industrial de la zona y no al tráfico rodado.

Mientras en el resto de estaciones las mayores concentraciones de PM10 se producen alrededor de las ocho de la mañana y de las siete de la tarde, coincidiendo con una mayor intensidad de tráfico, en la del Matadero los picos se dan entre las dos y las cuatro de la tarde, cuando en el resto se aprecia una bajada de la polución.

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