José Antonio Domínguez abandona el Real Avilés por los impagos

Domínguez, esta mañana vestido de calle en La Toba, donde se despidió de sus compañeros. /LVA
Domínguez, esta mañana vestido de calle en La Toba, donde se despidió de sus compañeros. / LVA

El defensa central regresa a Huelva tras rescindir esta mañana su contrato con el club blanquiazul

NACHO GUTIÉRREZ AVILÉS

La plantilla del Real Avilés ha sufrido esta mañana una baja para el resto de temporada. José Antonio Domínguez, uno de los tres capitanes del equipo, abandona el equipo y el club por la situación de impagos, que va por cuarto meses de salario. El defensa central tomó la decisión la semana pasada y ya sabía que el de ayer domingo en Sotrondio iba a ser su último partido como jugador blanquiazul.

Esta mañana mantuvo una entrevista con el director deportivo del Avilés, Alain Menéndez, de la que salió un acuerdo para rescindir el contrato con una carta de reconocimiento de deuda por parte del presidente del club, el mismo patrón utilizado con los futbolistas que dejaron el equipo por voluntad propia meses atrás, como Vázquez, Fonso o Adama Touré.

«No he podido aguantar más, vivo a mil kilómetros de aquí y sin cobrar tu sueldo es imposible mantenerse por más tiempo. Me da pena porque había decidido seguir hasta el final, pero en el club nadie nos da una esperanza, una fecha para cobrar y he optado por marcharme», dijo Domínguez poco después de despedirse de sus compañeros en el entrenamiento de esta mañana, al que acudió después de rescindir el contrato que le ligaba con el Avilés hasta final de temporada.

José Antonio Domínguez llegó el pasado verano al Avilés desde el Manchester 62 de Gibraltar y su balance en el equipo se queda en solo 16 partidos, con un gol, ya que en la primera vuelta estuvo varias semanas lesionado jugando solo seis encuentros. Su marcha se une a la movilización de la plantilla, que ayer realizó una sentada durante el primer medio minuto de su partido ante el San Martín por los cuatro meses de deuda, desde noviembre a febrero, que los jugadores llevan con la mayor dignidad posible. Pablo Coutado y Carlinos Menéndez, los otros dos capitanes del equipo junto a Domínguez, declaraban ayer que «reclamamos lo que es nuestro, no nos dan fechas y la gente, sobre todo los de fuera, lo está pasando muy mal. Vamos a seguir entrenando y jugando hasta el final» sin descartar nuevas medidas para denunciar su situación, a la espera de que esta semana obtengan alguna respuesta por parte del máximo accionista del Avilés.

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