La jueza ratifica la prisión preventiva para el acusado de violar a la hija de su novia en Avilés

Calle de El Quirinal en la que se produjeron los hechos denunciados por la menor. / MARIETA

Rechaza el recurso de reforma al apreciar riesgo de fuga y su abogado anuncia que apelará a la Audiencia Provincial

J. F. GALÁN AVILÉS.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 6 de Avilés ha ratificado la orden de prisión preventiva para el hostelero de El Quirinal acusado de violar a la hija de 17 años de edad de su pareja en el domicilio en el que convivían. Según su abogado, Ignacio Hernando, la decisión judicial contraviene el criterio de la Fiscalía y atiende el de la acusación particular, «que ante su condición de extranjero y pese a su gran arraigo en España argumentó riesgo de fuga». Una vez rechazado el recurso de reforma, Hernando anuncia que acudirá en apelación ante la Audiencia Provincial.

Los supuestos hechos se remontan a la madrugada del domingo 10 de julio. El acusado, J. F. C. F., de nacionalidad argentina y propietario de un bar en la calle del Prado, fue detenido esa misma tarde y dos días después, tras prestar declaración en la comisaría de Policía Nacional, quedó a disposición judicial. La juez decretó su ingreso en prisión comunicada sin fianza, y desde entones permanece en la cárcel de Villabona.

Él se declaró inocente. En su declaración «rechazó no solo haber cometido una violación, tampoco el más mínimo abuso sexual ni nada que se le aproxime lo más mínimo, ni siquiera haber mostrado la menor intención», asegura su abogado. Según su relato, la noche de autos ambos «tomaron algo» una vez concluyeron su jornada en el bar propiedad el acusado, en el que también trabaja la víctima de forma ocasional. Después, y bajo los efectos del alcohol, se habrían dirigido al domicilio «familiar», término en el que letrado hace hincapié, dado que la pareja y la supuesta víctima «convivían desde hace casi tres años junto con otra hija de la mujer, de un padre distinto». Ambos «planeaban contraer matrimonio, por lo que formaban una unidad familiar estable».

A la joven la bebida «le sentó mal», y una vez en el domicilio «se sintió indispuesta. Su madre le recriminó su estado, riñéndola, y ella se retiró a su habitación, en la que vomitó». El acusado se habría dirigido allí «para limpiar el suelo, airear la estancia, renovar la ropa de cama y tratar de consolarla para que se le pasase el disgusto, como hubiera hecho cualquier padre», asegura Hernando. Admite que su defendido llegó a sentarse en la misma cama que ella, «no a tumbarse, y una vez se tranquilizó se fue a la habitación conyugal y durmió junto a su pareja dentro de la más absoluta normalidad».

La mañana siguiente «se levantaron como un domingo cualquiera, y aprovechando el descanso dominical fueron a comer con unos amigos», mientras la joven «se quedó en su habitación». Ese mismo día presentó denuncia en comisaría y fue atendida en el Hospital San Agustín. La investigación quedó en manos de la Unidad de Familia y Mujer de la policía judicial, encargada de los delitos relativos a casos de violencia de doméstica, de género y sexual. Horas después J. F. C. F era detenido.

Hernando subraya que en el momento de la supuesta violación la madre de la víctima «estaba en el salón del domicilio, de menos de sesenta metros cuadrados, y no oyó nada», a la vez que apela a la presunción de inocencia. «La prisión preventiva se decreta en función de tres circunstancias, no de la gravedad del supuesto delito, y ninguna concurre. No hay riesgo de destrucción de pruebas. Tampoco de fuga dado su arraigo, ocho años de residencia en España, con familia aquí, pendiente de conseguir la nacionalidad y propietario de un negocio con dos empleadas. Tampoco puede apreciarse riesgo de reiteración delictiva en alguien que carece de antecedentes. Su perfil es perfectamente compatible con la presunción de inocencia», concluyó el abogado. La acusación particular no ha realizado pronunciamiento público alguno.

Segundo caso

Fue el segundo caso de violación denunciado en la comisaría de Avilés del que se tiene constancia en lo que va de año. El primero se remonta a finales de enero. La víctima, de 18 años, declaró que cuando la madrugada del sábado 22 volvía a su casa se le acercaron dos chicos que la invitaron ir a la suya, un piso situado en El Quirinal gestionado por una oenegé que presta ayuda a refugiados. La denunciante aseguró que pese a que durante el camino cambió de opinión fue llevada al referido piso contra su voluntad y que una vez allí uno de los jóvenes la encerró en un baño, donde la habría agredido sexualmente.

La joven presentó denuncia y el martes 24 de ese mismo mes la policía detenía en el piso de El Quirinal en el que se habría consumado la agresión a un joven de 22 años natural de Guinea Conakri que tras prestar declaración en sede judicial fue encarcelado con carácter preventivo.

Temas

Avilés

Fotos

Vídeos