A juicio dos empresarios por presunta estafa al Consorcio de Transporte

Un autocar de la empresa Roces, en una imagen de archivo.
Un autocar de la empresa Roces, en una imagen de archivo. / MARIETA

La Fiscalía solicita dos años y medio de cárcel para cada uno por pedir a los empleados que pasasen el 'billete único' por las máquinas de manera fraudulenta

C. R. AVILÉS.

La Fiscalía del Principado solicita una pena de dos años y medio de cárcel para los administradores de la empresa de autobuses Roces de Avilés, padre e hijo, acusados de estafar durante más de dos años al Consorcio de Transportes de Asturias mediante la simulación de viajeros ficticios.

La empresa de los acusados, primero administrada por el padre y luego por el hijo, ha sido concesionaria del contrato de transporte público regular de viajeros por carretera en los concejos de Avilés y Gozón. Esta empresa utilizaba el llamado billete único, comercializado por el organismo público Consorcio de Transportes de Asturias.

Los usuarios de estos billetes abonan al adquirirlo un precio reducido por cada viaje, compensando el Consorcio de Transportes de Asturias a la empresa concesionaria por la diferencia entre lo pagado por el usuario y el coste total del trayecto.

La empresa habría obtenido compensaciones por viajes no realizados

Además, estos billetes permiten al usuario realizar un número determinado de transbordos entre distintos trayectos en un espacio limitado de horas, abonando solo el primer viaje, mientras que el Consorcio de Transportes de Asturias paga a la empresa concesionaria todos los viajes realizados.

Los autobuses de la empresa disponían de máquinas donde se efectuaban las cancelaciones de viajes de las tarjetas por parte de los viajeros.

Según la Fiscalía, desde el 22 de diciembre de 2010 hasta el 6 de febrero de 2013, los acusados utilizaron 3.739 veces de forma fraudulenta el billete único, en su modalidad Bono 10. Así, tanto personalmente como empleados de la empresa, por orden de los acusados, adquirieron tarjetas Bono 10 y las cancelaban con los equipos existentes en los autobuses, simulando viajeros no existentes, a la vez que también realizaban cancelaciones de transbordos ficticios.

De esta forma, la empresa obtenía la compensación de 0,39 euros por cada una de esas cancelaciones de tarjetas que, en realidad, no suponían viaje alguno de usuario real. La cantidad se elevaba a 1,28 euros cuando la cancelación tenía la consideración de transbordo, ya que en este caso el Consorcio de Transportes de Asturias abonaba la totalidad del importe del trayecto.

Además de la pena de cárcel por un delito de estafa, la Fiscalía interesa que se les imponga a los acusados el pago de una indemnización conjunta al Consorcio de Transportes de 3.461 euros.

La vista oral está señalada para el próximo lunes en el Juzgado de lo Penal número 2 de Avilés.

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