Laviana clama por una solución a los olores de la depuradora de Maqua

Cúpula de la depuradora de Maqua. / ENLAZE
Cúpula de la depuradora de Maqua. / ENLAZE

Los vecinos califican la situación de «insufrible» y aseguran que provoca vómitos y problemas respiratorios a personas mayores

J. F. G. ZELUÁN.

Los vecinos de la parroquia de Laviana, en la margen derecha de la ría, exigen una solución a los malos olores que atribuyen al mal funcionamiento de la depuradora de Maqua. La situación «es insoportable. No solo es que tengamos que sufrir este hedor mañana, tarde y noche, es que provoca vómitos y problemas respiratorios en personas mayores», clama Agustín García, presidente de la Asociación de Vecinos Enlaze, que aglutina a los núcleos de Endasa, Laviana y Zeluán. A su juicio, los olores se pueden evitar o al menos mitigar. «Cuando llamamos al 112 desaparecen o se atenúan como por arte de magia, pero al día siguiente volvemos a empezar. Y así una y otra vez. Eso es que no siguen los protocolos adecuados o que no utilizan los productos necesarios. Nos toman el pelo. Las administraciones se pasan la pelota de una a otra y ninguna hace nada».

Los malos olores que se atribuyen a la depuradora de Maqua también afectan, según sople el viento, a Llodero, San Balandrán e incluso a Salinas y San Juan de Nieva, cuya playa ha perdido este año su bandera azul a raíz, según la concejala de Turismo, Mar Iglesias, de las deficiencias que presenta la instalación, piedra angular de la red de saneamiento de la comarca.

Las denuncias vecinales por malos olores comenzaron casi en el mismo día en que entró en servicio, en 2004. La Confederación Hidrográfica, su titular, admite «deficiencias» que atribuye a la red de saneamiento de Avilés, «que provoca filtraciones de agua salina que corroe los conductos de la instalación», y a la «mala gestión» del Consorcio para el Abastecimiento de Agua y Saneamiento en el Principado, Cadasa, la entidad explotadora. En un principio, una vez tratadas las aguas negras se vierten al emisario submarino que las libera en mar abierto a la altura de Xagó, el mismo cauce que seguirán las industriales una vez entre en servicio el nuevo colector, con la diferencia de que serán tratadas por las empresas que las genera, no en la depuradora.

Confederación anunció el año pasado que subsanar las deficiencias que presenta requiere una inversión millonaria y que ya trabaja en el proyecto.

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