Las licencias de actividad concedidas por el Ayuntamiento de Avilés crecieron un 16% en 2017

Promoción de Construcciones Campelo en El Quirinal.
Promoción de Construcciones Campelo en El Quirinal. / PATRICIA BREGÓN

Las urbanísticas descendieron en Avilés hasta las 868, once menos y tan solo veintisiete de obra mayor

J. F. GALÁN AVILÉS.

Crece el número de licencias de actividad concedidas por el Ayuntamiento de Avilés. De 651 en 2016 se pasó a 757 el año pasado, un 16% más, claro síntoma de que a mayor o menor ritmo la recuperación sigue su curso pese a que la construcción, antaño uno de los principales motores económicos, sigue de capa caída. A lo largo del año pasado el Ayuntamiento concedió 868 licencias urbanísticas, once menos que en 2016, de las cuales únicamente veintisiete se catalogaron como de obra mayor, aquellas relativas a construcciones de nueva planta, reformas que acarreen un aumento de volumen y acondicionamiento de locales con destino expreso al ejercicio de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas.

Lo cierto es que las grúas continúan ajenas al paisaje urbano. De las veintisiete licencias de obra mayor solo siete correspondían a inmuebles de nueva construcción, un edificio y seis viviendas unifamiliares. Las veinte restantes fueron para rehabilitación, nueve en edificios y once en viviendas unifamiliares.

Las obras menores, todas aquellas que no son mayores, también fueron a la baja. En 2017 se concedieron 828, diecinueve menos que el año anterior, 236 en edificios y 530 en viviendas. En su inmensa mayoría se trata de obras de rehabilitación, el sector que hasta cierto punto está amortiguando el golpe que padece la construcción.

En el caso de los edificios, 129 de ellas corresponden a intervenciones en fachadas y 135 a obras de distinta naturaleza. En este apartado, la tercera parte, es decir, 45, se acometieron en edificios catalogados o incluidos en el conjunto histórico, 47 en interiores y 38 en cubiertas.

De las 530 obras menores realizadas en viviendas 360 se tramitaron mediante procedimiento abreviado, aquellas que amparan la ejecución de obras de simple mantenimiento y conservación de sencilla ejecución, tanto en interiores como en exteriores. Por ejemplo, renovación de revestimientos siempre que no alteren elementos que puedan modificar sus condiciones de insonorización o seguridad, sustitución de sanitarios o cocinas excluyendo aquellos que afecten a sistemas de humos o gases, sustitución de carpinterías interiores, renovación de instalaciones de fontanería y electricidad, retejados sin alteración de elementos estructurales, pintura de fachadas o reparación de canalones y bajantes.

El resto fueron obras en interiores de vivienda, 57 en total, o cambios de ventanas y de terrazas, 36 en cada caso. En 2016 también se concedieron licencias para llevar a cabo ocho demoliciones y derribos, cinco edificaciones auxiliares, una caseta de aperos y catorce cierres de fincas, entre otras obras. Además se concedieron siete de primera ocupación en edificio y seis de vivienda unifamiliar.

A día de hoy el único edificio en construcción que hay en Avilés se levanta en El Quirinal, en la calle Fuero, una promoción de Campelo ya próxima a finalizar que continuará con una nueva fase. No hay más, y las perspectivas apuntan a que la sequía del ladrillo se prolongará en el tiempo toda vez que el concurso público abierto por la Sociedad Mixta de Gestión y Promoción del Suelo (Sogepsa) para vender sus activos en la urbanización residencial de La Magdalena ha quedado desierto.

La gran mayoría de los aproximadamente 19.000 metros cuadrados pendientes de edificar en esta zona se reservan para vivienda protegida, modalidad que según los promotores tiene escasa salida ante la ausencia de subvenciones, las numerosas restricciones que se impone a los compradores y su precio, unos 2.200 euros metros cuadrado incluyendo garaje, trastero y gastos, equiparable al de la vivienda libre. Ante esta situación, los promotores piden que se permita la construcción de vivienda libre, solicitud que de momento ha caído en saco roto.

Si la construcción sigue bajo mínimos, las estadísticas del Ministerio de Fomento reflejan una tibia recuperación del mercado de vivienda en Avilés. El año pasado se cerraron en el municipio 559 transacciones, de las que únicamente 53 eran viviendas protegidas y 59 nuevas. Son 110 más que en 2016, si bien la cifra todavía se queda muy lejos de las que e registraban antes del estallido de la crisis. A modo de comparación, en 2005 se realizaron 1.833 transacciones, 811 de ellas nuevas.

Más permisos

El incremento del número de licencias de actividad está impulsado por las relativas a nuevas aperturas de negocios, 109 el año pasado frente a treinta en 2016, la mayoría de ellos en locales hasta entonces cerrados o en los que ya se ejercía una actividad, como lo demuestra que tan solo se solicitó una licencia de primera ocupación.

De esos 109 negocios, 87 se acogieron a la fórmula de declaración responsable, documento en el que el interesado asegura cumplir con los requisitos establecidos para obtener la licencia y que dispone de la documentación que así lo acredita, a la vez que se compromete a mantener su cumplimiento mientras continúe el negocio o siga prestando el servicio. Esta fórmula le concede libertad para abrir su negocio inmediatamente después de entregar la documentación en el Ayuntamiento y abonar la tasa correspondiente. Los técnicos municipales se encargarán de realizar las inspecciones pertinentes de manera posterior a su puesta en funcionamiento y si detectasen alguna anomalía abrirían expediente sancionador.

En 2017 también se registraron 183 cambios de titularidad y se concedió licencia de instalación para 62 terrazas de hostelería.

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