«Ha llegado la hora de dejar de hacer política con el Centro Niemeyer»

Francisco Fernández, el pasado viernes en la plaza de Camposagrado./PATRICIA BREGÓN
Francisco Fernández, el pasado viernes en la plaza de Camposagrado. / PATRICIA BREGÓN

Francisco Manuel Fernández, presidente de Avilés Club de Empresas y gerente de Autos Villa: «Tener un transporte público razonable requiere una apuesta presupuestaria clara, y ahora no la hay»

J. F. GALÁN AVILÉS.

Con una flota de veintidós autobuses y treinta empleados, Autos Villa se hizo hace dos años con la concesión de dos líneas de transporte interurbano, Avilés-Luanco y Avilés-Llaranes-Candás. Francisco Manuel Fernández es su responsable, cargo que compatibiliza con el de presidente de Avilés Club de Empresas.

-¿Cómo lo definiría la finalidad y los objetivos de Avilés Club de Empresas?

-Es una iniciativa surgida en 2009 bajo el paraguas de la Cámara de Comercio que busca fomentar en la comarca de Avilés el turismo de congresos, tanto asociativos como corporativos.

-¿Cómo actúa?

-Intentamos hacer ver la capacidad que tiene la ciudad para celebrar congresos y eventos, somos una especie de correa de transmisión entre los que demandan servicios en la ciudad y los que los ofrecen, y actuamos en colaboración con las instituciones. Tenemos objetivos comunes, y es indispensable caminar de la mano. Nosotros promocionamos ciudad, no empresas.

-¿Cuál es el potencial de Avilés como ciudad de congresos?

-Avilés tiene un elemento diferenciador, el Niemeyer, su mejor carta de presentación ante el mundo. Creo que ya ha llegado el momento de pasar determinadas páginas, de dejar de hacer política con el Niemeyer. El pasado no tiene solución, hay que encarar el futuro tratando de no repetir errores.

-Da la impresión de que agosto batirá récords de afluencia turística.

-Está claro que está siendo un buen verano, pero la situación tarifaria es la que es. Hay un cambio en los modos y formas de viajar, en cómo se contrata.

-¿Hasta qué punto repercute el turismo en la economía local?

-Es un sector que genera ingresos y mueve el sector servicios y la economía, sin olvidar que Avilés es una ciudad industrial, y tenemos que estar orgullosos de ello. No es fácil compaginar industria y turismo, y se está consiguiendo.

-Sin embargo, Avilés apenas figura en las estadísticas regionales.

-Somos la tercera ciudad de Asturias y posiblemente deberíamos aparecer más. Con todo, deberíamos de dejar a un lado los localismos y pensar como comunidad autónoma. Lo lógico es que la promoción se haga a nivel regional, como un todo.

-¿En qué medida percibe la recuperación económica el sector servicios local?

-Hay una mejoría, pero los márgenes con los que se trabaja son terriblemente estrechos.

-¿Qué tipo de acciones realiza el Club de Empresas para promocionar la ciudad?

-Mostramos a pequeños grupos de personas con poder de decisión las posibilidades que ofrece la ciudad para acoger congresos y viajes de negocios, el sector turístico con mayor valor añadido tanto por el nivel gasto como por lo que puede traer detrás. También hacemos presentaciones en ciudades como Madrid o Barcelona.

-En el caso de su empresa, Autos Villa, ¿la gestión por primera vez de líneas interurbanas supone un cambio de estrategia?

-Supone dar un paso para garantizar el futuro de la empresa. Un paso arriesgado. La escasez de población, su dispersión y el escaso movimiento de viajeros hace muy difícil alcanzar rentabilidades razonables.

-Al contrario de lo que sucede en otras partes de España, en Asturias el uso del transporte público va a menos.

-En 2009 se creó un consorcio con el fin de normalizarlo. Lo que sucede es muchos servicios no alcanzan el mínimo necesario de viajeros y falta dotación presupuestaria para que sean viables. Los niveles de ocupación de las dos concesiones de Autos Villa están al 18%.

-¿Y en Avilés?

-En Avilés no hay transporte urbano. Todas las líneas tocan al menos un segundo concejo, por lo que a mi entender hay que hablar de transporte comarcal, no urbano.

-El gobierno local anuncia un plan de movilidad que no acaba de llegar.

-Creo que el planteamiento debería hacerse a nivel comarcal. A partir de ahí puede que haya un problema de definición de líneas, pero insisto, tener un transporte público razonable requiere una apuesta presupuestaria clara, y ahora no la hay. Las empresas estamos trabajando con unos niveles de rentabilidad próximos a cero, y eso difícilmente puede sostenerse en el tiempo. La alternativa sería dejar a los operadores mayor libertad a la hora de definir servicios, lo que conllevaría prescindir de aquellos que no son rentables.

-El diseño de las paradas tampoco parece el más apropiado.

-Ni el diseño ni en mucho casos la ubicación. El ejemplo más claro es el de la plaza de La Merced. ¿Cómo se puede poner una parada ahí, encima de un paso de peatones, sin espacio para que el autobús se detenga y bloqueando una intersección? Encima los pasajeros tienen que sortear los coches aparcados en batería.

-También hay quejas de falta de información.

-Es cierto que no todas cuentan con información en tiempo real. Se está haciendo un esfuerzo para mejorarla y conseguir un transporte público lo más eficiente posible teniendo siempre en cuenta que el mapa poblacional y los recursos presupuestarios son lo que son.

-Blablacar, Uber... ¿Cuál es su opinión?

-No se puede ir contra el mundo. En cercanías no nos afecta tanto como en largo recorrido, pero en determinados corredores sí hay una penetración. Lo que sí pediría es que juguemos todos con las mismas cartas, que las obligaciones fiscales y laborales sean iguales para todos los operadores. A partir de ahí, el mercado es libre. Lo que sucede es que ahora no lo son. Las empresas trabajamos sobre un pliego concesional que impone unos servicios definidos que hay que atender con independencia de su rentabilidad

-¿Asumirá Autos Villa nuevas concesiones?

-En 2019 vencen la mayoría de las concesiones, y aún no se sabe si se prorrogarán o si se volverán a sacar a concurso. Se valorará cuando llegue el momento.

-¿Sigue conduciendo autobuses?

-Siempre que es necesario. Autos Villa es una pequeña empresa familiar que hace dos años tomó una decisión de supervivencia empresarial, acudir a un concurso para hacerse cargo de una concesión administrativa que había acabado como había acabado. Es una decisión consciente y arriesgada que supone un crecimiento como empresa, y digerirlo no está siendo nada sencillo.

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