Las lluvias provocan inundaciones en Zeluán y Trasona y argayos en toda la comarca

El túnel de Arnao permanecerá cerrado durante días después de que un argayo haya cubierto la totalidad de la carretera. / LVA
El túnel de Arnao permanecerá cerrado durante días después de que un argayo haya cubierto la totalidad de la carretera. / LVA

El túnel de Arnao permanecerá cerrado al tráfico durante al menos cuatro días debido a un desprendimiento de tierras que colapsó la vía

SHEYLA GONZÁLEZ AVILÉS.

Las intensas lluvias caídas durante la madrugada de anteayer provocaron numerosos problemas en la circulación, cortes de carretera, coches atrapados en zonas anegadas por el agua, argayos y derribos en muros por toda la comarca. A pesar de las numerosas intervenciones los responsables municipales destacaron que se ha tratado de «incidencias menores respecto a las sucedidas en anteriores temporales».

Las mayores consecuencias las sufrieron los vecinos de Zeluán, que vivieron una nueva inundación. El mayor problema se produjo sobre la una de la madrugada, cuando el agua alcanzó cuarenta centímetros en algunas casas, locales y garajes.

Los vecinos alertaron al 112 y los bomberos pudieron comprobar que solo estaba funcionando una de las bombas de achique, según relatan los propios vecinos. Cuando se consiguió poner en funcionamiento la segunda, la situación mejoró. «¿Cómo puede ser que el bombeo de Zeluán, que consta de tres bombas, tenga una sola en funcionamiento? La segunda no arranca porque salta el diferencial y la tercera simplemente no está», lamentan después de una nueva madrugada de infarto en la zona. En su opinión, las inundaciones no las provocan las lluvias, sino el mal funcionamiento de estas bombas.

Durante la madrugada también se produjeron importantes complicaciones en Corvera, en la parroquia de Trasona, donde las fuertes lluvias provocaron argayos en el acceso al centro comercial ParqueAstur. Se trata de una zona débil en la que se producen continuos desprendimientos de tierra y piedras cada vez que se hay lluvias intensas. Los operarios municipales trabajaron a lo largo de toda la mañana para retirar los restos. No se llegó a cortar la totalidad del vial, aunque en momentos puntuales la Policía Local cerró al paso uno de los carriles para favorecer el trabajo de las palas.

A escasos metros de allí la tromba de agua obligó a los agentes a cortar el túnel que conecta el centro comercial con la zona de Gudín. Allí se produjo una gran balsa de agua que, hasta que no sea drenada, no permitirá abrir al tráfico la carretera, utilizada por vecinos y también por el autobús urbano que conecta el barrio con Avilés y que la mañana de ayer modificó la ruta de acceso a Trasona aunque mantuvo todas las paradas intactas.

También permaneció cerrada, durante horas, la carretera que une ParqueAstur con Tresmonte por otra balsa de agua. Las tormentas anegaron también los accesos a Fertiberia, que obligaron a la Policía Local a dar parte al Principado, titular de esa vía, al quedar atrapado un vehículo en esa zona durante la noche. Las lluvias también provocaron un pequeño argayo en la travesía de Nubledo aunque este no afectó a la circulación.

Argayos en Castrillón

En Castrillón se mantuvieron cerradas al tráfico dos carreteras por argayos. La que une Salinas con Arnao, a través del túnel; y la de Las Chabolas-Santa María del Mar (CT-1). La primera permanecerá cortada durante al menos cuatro días, debido a un desprendimiento de tierras que colapsó la vía, según advirtió ayer el concejal de Obras.

Estos no fueron los únicos desprendimientos sufridos ayer en el concejo. A unos metros del túnel de Arnao, la ladera de Pinos Altos volvía a sufrir las consecuencias de las fuertes lluvias. La tierra y las piedras desprendidas anegaron la calle Luis Treillard de Salinas de barro, que tuvieron que limpiar los operarios de Daorje. Los vecinos de la zona vienen reiterando sus quejas por la falta de medidas de seguridad ante los continuos desprendimientos.

Denuncian que hay grandes rocas a punto de soltarse así como el tronco de un árbol, sujetado únicamente con una cuerda. Ahora Asturiana de Zinc, propietaria de los terrenos, deberá tomar medidas para evitar más argayos en la misma zona.

En Avilés, la madrugada fue más tranquila después de que durante la tarde se produjeran inundaciones en las avenidas de Los Telares y de Lugo. No obstante, en algunos momentos de la noche también se acumularon importantes balsas de agua que dificultaron la circulación en puntos como el cruce de El Pozón y Llaranes, la Arteria del Puerto y el puente de la Travesía de la Industria en El Reblinco, que llegó a quedar inutilizado para el paso de vehículos durante el momento en el que la lluvia fue más intensa.

El río Nalón esta vez no llegó a desbordarse como sí sucedió en anteriores temporales aunque la lluvia hizo estragos en varias parroquias de la comarca del Bajo Nalón. Las trombas de agua provocaron que el agua arrollase por los montes hasta llegar a las localidades, donde también se vivieron inundaciones de calles y argayos.

En Pravia tuvieron que cortar algunos caminos de entrada a pueblos por las balsas de agua y otros por la caída de árboles. En Peñaullán, en cambio, las lluvias provocaron un pequeño argayo. A pesar de los inconvenientes el alcalde, David Álvarez, resaltaba que «los problemas ocasionados en esta ocasión no fueron grandes».

En Soto del Barco, en cambio, sí se vivieron momentos de más complicados, sobre todo en Riberas, donde el agua llegó a convertirse en un río, provocando inundaciones en la zona próxima a la gasolinera. Además, el agua causó daños en dos muros. «La lluvia provocó balsas de agua en varias calles y algún que otro argayo, y entró el agua en algunas casas. A pesar de todo esto se trató de pequeñas intervenciones, ninguna fue extremadamente grave», comentó Jaime Menéndez Corrales, alcalde de Soto del Barco.

En Muros de Nalón la tormenta pasó sin causar muchos destrozos. Los únicos registrados fueron en la playa de El Aguilar, donde también influyó la marea.

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