«Los lobos usureros de los siglos XX y XXI son las financieras»

Pablo García-Vallaure.
Pablo García-Vallaure. / P. B.

El abogado Pablo García-Vallaure afirma que los clientes han tardado en reaccionar por el «pudor» y la «vejación» sentida

C. DEL RÍO AVILÉS.

La sentencia del Tribunal Supremo de 25 de noviembre de 2015 que revisó la ley de 1908 de represión de la usura aún vigente ha puesto patas arriba el panorama señalando a los nuevos actores. El usurero ya no es un personaje literario, una sanguijuela avara y despreciable, sino que ahora los «lobos usureros de los siglos XX y XXI son las financieras». Así lo cree el abogado Pablo García-Vallaure, que ayer ofreció una charla sobre el particular en los Juzgados de Avilés.

Dirigida a profesionales, confirmó antes de entrar el crecimiento «exponencial» de las demandas en los juzgados porque se ha logrado «dar la vuelta a la tortilla». «Hemos pasado de ver a las entidades financieras reclamando deudas en los juzgados a que sean los clientes quienes denuncien las condiciones leoninas de sus productos», reflejó.

¿Y por qué el cliente ha tardado tanto en reaccionar? Por varios motivos, según García-Vallaure. En primer lugar, porque «siempre hemos dado por bueno todo lo que nos decían» y en segundo, pero no menos importante, por el «pudor brutal» y la sensación de haber sido «vejado» del consumidor.

Reconoció el experto que a esta situación se ha llegado por la poca formación económica básica que hay en España. La buena noticia es, sin embargo, el respaldo de la justicia. En Asturias, al menos. De los más de cien pleitos gestionados por su despacho, «no hemos perdido ninguno» y los dos reveses en primera instancia fueron recurridos y ganados. «Es verdad que en otras partes de España, la interpretación de la sentencia del Supremo se discute, pero aquí no», explicó.

Como aviso a navegantes, alertó a los consumidores ante los productos que le ofrecen los empleados de banca, «que tienen como objetivo colocar como esas tarjetas 'revolving' que, supuestamente, van a ser geniales para ti». El «truco» está en que las cuotas mensuales son pequeñas, pero el interés muy alto, «la situación perfecta para una financiera porque pagas y pagas, pero amortizas muy poquito», resumió.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos