El 20% de los maltratadores que controla la Policía Local incumple el alejamiento

Dos policías locales patrullan por la calle de La Fruta. Los destinados a violencia de género no llevan uniforme oficial. / MARIETA
Dos policías locales patrullan por la calle de La Fruta. Los destinados a violencia de género no llevan uniforme oficial. / MARIETA

Los agentes municipales, que vigilaron 77 de las 131 órdenes judiciales vigentes en 2017, practicaron quince detenciones

CRISTINADEL RÍO AVILÉS.

131 hombres contaron en 2017 con una orden de prohibición de aproximación y comunicación respecto a su pareja o expareja por violencia de género, de ellas 81 se dictaron el año pasado y las otras 50 bien se mantuvieron vigentes desde el anterior, o llegaron por el traslado de alguno de los miembros de la pareja desde algún otro punto del país. Aunque todos los casos pasan por la mesa de la Unidad de Familia de la Policía Nacional, que registra los antecedentes, la situación y valora el riesgo de la víctima, la vigilancia y protección se divide después entre agentes de los dos cuerpos policiales de la ciudad. Así, la Policía Local se encargó del control de 77 mujeres y sus parejas o exparejas y la Policía Nacional, de 54. La asignación a uno u otro cuerpo se realiza en función de la zona de la ciudad en la que resida la víctima, dividido el municipio en cuatro cuadrantes.

Las órdenes fueron quebrantadas en un 20% de los casos controlados por la Policía Local, que detuvo a quince hombres por incumplir las medidas de alejamiento dictadas por el juzgado. Quince fueron también los hombres detenidos en 2017 por agresiones físicas o psíquicas sobre sus parejas o exparejas, más de uno por mes. La Policía Local atribuye estas detenciones a la colaboración vecinal, familiar, a la concienciación ciudadana y de las propias mujeres que sufren este tipo de violencia.

Desde el año 2004, la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género que modificó el Código Penal, califica como delito todo acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad como manifestación de la discriminación y de la situación de desigualdad que las relaciones de poder que los hombres ejercen sobre mujeres con las que han estado ligados por relaciones similares de afectividad.

La Policía Nacional supervisó 54 casos de control de agresores condenados

La Policía Local también detuvo a once personas sobre las que pesaban órdenes de detención y traslado a dependencias judiciales (por no haber atendido citaciones o notificaciones judiciales o hallarse huidos de la administración de justicia) y de detención e ingreso en prisión, impartidas por distintas autoridades judiciales españolas.

La prohibición de aproximación y comunicación, que es como define el Código Penal a lo que coloquialmente se conoce como 'alejamiento', consiste en que el hombre no puede acercarse a una distancia inferior a la impuesta en la orden judicial de los lugares frecuentados por la víctima, como suelen ser su domicilio y su lugar de trabajo, entre otros. La mayoría de las veces se imponen quinientos metros, aunque la distancia se ajusta a las condiciones concretas de cada caso. En la prohibición de comunicarse con la persona protegida se incluye cualquier tipo de contacto verbal o escrito y mediante cualquier plataforma o canal, llamadas telefónicas, redes sociales y aplicaciones de telefonía móvil, entre otras.

Dos agentes de cada cuerpo trabajan específicamente en este campo, con los que también colaboran algunas de las últimas incorporaciones a la Policía Local que han llegado con formación en la materia. La colaboración y la relación entre ellos es básica para la eficiencia de un protocolo de trabajo que recientemente ha sido revisado. El trabajo diario de los agentes se traslada y estudia en las comisiones de seguimiento trimestrales celebradas en el Ayuntamiento con asistencia de todos los mandos de fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y presididas por la concejala de Igualdad, Raquel Ruiz.

A día de hoy, once de esas órdenes de alejamiento que controla la Policía Local ya no están vigentes, por lo que la vigilancia continúa sobre las 66 restantes. Tras la valoración policial del riesgo de cada una de las víctimas, se considera bajo en la mayoría de los casos. Concretamente, en 35. En diecisiete no se aprecia y en catorce, el riesgo es medio. No hay, actualmente, ningún caso en riesgo alto o extremo.

El viernes 12 de enero se conocerán las cifras sobre violencia de género con las que se cerró el año en Avilés. En la última reunión trimestral, celebrada el pasado mes de septiembre, los datos no invitaban al optimismo. El número de víctimas había crecido, lo que si bien puede interpretarse como una mayor concienciación sobre este tipo de violencia y un menor miedo a denunciar, sigue demostrado que el problema está fuertemente enraizado. En septiembre, las órdenes de protección alcanzaron las 105, sin embargo el seguimiento policial se extendió a cinco mujeres más que, en aquel momento, estaban a la espera de sentencia.

Es el Juzgado de Instrucción Número 5 el que lleva los casos de violencia de género en Avilés y el que emite, en caso de considerarlo oportuno, una orden de alejamiento del agresor. El juez se pronuncia en menos de veinticuatro horas teniendo en cuenta en los resultados del programa 'VioGen', el cuestionario con más de treinta preguntas que los agentes de la Policía Nacional tienen que responder sobre cada uno de los casos y que, automáticamente, asigna un nivel de riesgo y las medidas de seguridad aconsejadas para la víctima.

De las 110 víctimas al cierre del tercer trimestre, un centenar era de nacionalidad española y otras diez, extranjera. Además, una de ellas presentaba un perfil de riesgo alto.

Colaboración de la víctima

En una reciente charla impartida por los agentes de la Policía Local y Nacional con motivo de la celebración del Día Internacional contra la Violencia de Género, el 25 de noviembre, señalaron que «el sistema funciona a poco que la víctima colabore». El matiz se refería a esas mujeres que confían en la buena voluntad manifestada por el agresor al que previamente habían denunciado y le permiten un contacto que nunca llega a buen término. Prevención, educación y concienciación son los tres pilares sobre los que se asientan las líneas de trabajo diseñadas por las administraciones y organismos que luchan contra este tipo de violencia.

Se pueden denunciar los casos de malos tratos en el número de teléfono 016. Es gratuito y no deja rastro en las facturas.

Más noticias

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos