El 'Maruxa' revive el chigre en Avilés

Momento de la actuación del monologuista Pandiella. /  MARIETA
Momento de la actuación del monologuista Pandiella. / MARIETA

Desde hace tres semanas, cada lunes al mediodía, el histórico bar acoge música de gaita, monólogos y canción asturiana

EVA FANJUL AVILÉS.

Cancios de chigre, monólogos, chistes y música de gaita se dan cita cada lunes al mediodía en la calle La Fruta. El bar 'Maruxa' recoge el testigo del recién desaparecido 'La Eritaña' y se convierte en reducto de la tradición chigrera asturiana para alegría de los aficionados de Avilés

«Ya no quedan sitios como este y la cultura de chigre está desapareciendo porque renegamos de nuestras tradiciones», afirma el monologista José Manuel Pandiella. Él es uno de los asiduos a esta cita semanal con el humor costumbrista y la tonada que ya tiene tres décadas de historia. «Somos un grupo de amigos que nos reunimos desde hace casi treinta años para cantar, hacer monólogos y contar chistes», explica el veterano monologuista.

Mientras al fondo del local suena la gaita de Julio Tablizo, parte del grupo de amigos repasa en corrillo el historial de sitios en los que se han reunido para cantar a lo largo de estos años: «Empezamos juntándonos en el Candil, cuando cerró fuimos para El Llagarón, luego pasamos a La Parra, de allí a Casa Marisa y después a La Eritaña donde estuvimos años hasta ahora que cerró».

Pandiella: «La cultura de chigre desaparece porque renegamos de muestras costumbres»

Precisamente, la reciente desaparición este popular establecimiento hizo que el grupo recalara en el la calle La Fruta. «Hace apenas un mes, me propusieron cantar aquí y me pareció estupendo, ellos tienen un espacio perfecto para hacerlo y es evidente que su presencia beneficia al negocio», comenta el nuevo responsable del 'Maruxa', José Antonio Rodríguez.

Y es que el público no para de llegar. Incluso hay clientes que confiesan venir exclusivamente para disfrutar del peculiar espectáculo. «Yo soy de Luanco, vengo a Avilés para disfrutar de esto porque me gusta mucho la canción tradicional asturiana y creo que no se debe perder», explica José Manuel Montero, mientras disfruta de su consumición en la barra.

La suya es una opinión compartida por otros clientes del bar, que acuden atraídos por el ambiente chigrero. «Este es el primer día que venimos aquí pero éramos habituales de La Eritaña, porque nos encanta la canción asturiana y este ambiente», comenta Carmen Díaz Vigil.

Un espacio al final de la barra del establecimiento se convierte en improvisado escenario. Entre el bullicio de las conversaciones se alternan cantares y chistes. Sin un guión establecido, las actuaciones se suceden y el micrófono pasa de mano en mano sin prisa pero sin pausa.

Así llega el turno para el cuarteto 'La Rechalda'. «Nosotros pertenecemos a la Polifónica Avilesina, empezamos siendo un ochote pero hace tiempo que pasamos a una formación de cuatro y aquí estamos, encantados de poder seguir quedando cada semana para pasar un buen rato y cantar», explica José María Fernández, uno de sus integrantes.

El 'Maruxa' acaba de reivindicarse como un espacio de conservación de la cultura chigrera en Avilés y sus responsables esperan que sea por mucho tiempo. «Los cancios de chigre forman parte de la tradición asturiana y su espacio natural es el que les da nombre. Poco a poco vamos perdiendo elementos de nuestra identidad y necesitamos concienciarnos de su importancia», asegura José Antonio Rodríguez, actual responsable del bar.

Aunque a media de edad del público aficionado a la canción asturiana y el monologuismo es bastante elevada y los espacios para su exhibición están más limitados, los integrantes de este grupo no pierden la esperanza de que la tradición continúe. «Espero seguir mucho tiempo con esta buena costumbre de los lunes, ver a los amigos y echar un cantarín», comenta Pandiella.

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