Matrona y madre primeriza

Pablo Dongil y María Martín, ayer junto a su hijo recién nacido, Pablo Dongil Martín. / PATRICIA BREGÓN
Pablo Dongil y María Martín, ayer junto a su hijo recién nacido, Pablo Dongil Martín. / PATRICIA BREGÓN

María Martín dio a luz a Pablo Dongil, el primer niño del año nacido en el Hospital San Agustín

J. F. GALÁN AVILÉS.

El primer avilesino del año se llama Pablo Dongil Martín y llegó al mundo con cierta antelación, a las ocho y media de la tarde del lunes. Fue un parto rápido, por cesárea y con final feliz. Se le esperaba para hoy miércoles, pero a eso de las siete de la tarde del día de año nuevo la madre, María Martín, sintió unos síntomas que pese a ser primeriza no le eran ajenos. Es matrona en los centros de salud de Raíces y de Pravia, y no lo dudó.

Había llegado el momento de ir al Hospital San Agustín. Apenas una hora después nacía Pablo, un hermoso bebé de 3,288 kilos, en perfecto estado de salud. «Fue todo muy rápido y lo más importante, todo salió muy bien», celebraba el padre, Pablo Dongil Marrón, enfermero en el Hospital Universitario Central de Asturias, el HUCA, con experiencia en maternidad.

Ambos residen en Avilés y, pese a su experiencia en partos, «no es lo mismo verlo que tenerlo, no tiene nada que ver. Es la mayor alegría que hemos sentido en la vida, una experiencia muy bonita que no se puede explicar con palabras». Tienen 36 años, «así que tampoco podíamos esperar mucho más», y de momento no piensan en el hermanito. «Primero vamos a disfrutar del primero, luego ya veremos», puntualizó Pablo.

En este sentido, España es el segundo país del mundo con la edad media de primer embarazo más elevada, 30,7 años, solo superada por Italia, 30,8, según datos de Eurostat correspondientes al año 2015. Dicha media llega a los 31,3 años si únicamente se tiene en cuenta a las madres nacidas en España, mientras que las extranjeras residentes o las nacinalizadas no esperan tanto. En estos casos la media es de 27,7. La edad también influye en el número de cesáreas, el 18% entre las madres de 20 y 24 años, el 6,3% entre las de 30 y 34 y el 61% entre las de 45 y 49.

Piel con piel

Pablo Dongil padre vivió minutos después del alumbramiento una experiencia que en la mayoría de las ocasiones se reserva para la madre, el contacto piel con piel. Consiste exactamente en eso, en mantener al niño en contacto físico directo con uno de sus progenitoras durante más de una hora.

Ha de hacerse de forma inmediata al alumbramiento, y cuando hay cesárea, dado que la madre precisa estar unas horas en observación, tal privilegio corresponde al padre. «Lo tuve más de una hora pegado a mi torso. Él se la pasó durmiendo, y yo mirándole. Es una experiencia irrepetible»... salvo que finalmente vayan a por la pareja y también nazca por cesárea. El contacto piel con piel está establecido en el Hospital San Agustín desde hace más de un año. Entre otros beneficios mejora la lactancia, ayuda a la termorregulación del bebé, lo tranquiliza e impulsa el lazo afectivo.

Si Pablo fue el primer bebe que nació en Avilés, María no fue la primera en entrar al paritorio. Cuando llegó, otra madre llevaba allí dos horas luchando por traer al mundo no a uno si no a dos niños, gemelos varones, que finalmente vieron felizmente la luz diez minutos antes de la medianoche del primer día de 2018. En total, tres niños en un día, cifra superior a la media.

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