«El mayor reto del casco histórico es conservar la plaza Hermanos Orbón»

Tomás Fernández Ferrera en el estudio que comparte con su padre, Tomás Fernández Miranda, y su hermano Alejandro. / MARIETA
Tomás Fernández Ferrera en el estudio que comparte con su padre, Tomás Fernández Miranda, y su hermano Alejandro. / MARIETA

Tomás Fernández Ferrera, arquitecto: «Sería interesante conectar la zona antigua con la ría, porque están pegados pero parece que se dan la espalda»

FERNANDO DEL BUSTOFERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

La firma del arquitecto Tomás Fernández Ferrera se encuentra detrás de diferentes rehabilitaciones en el centro histórico de Avilés. También ha asumido la recuperación del número sesenta de la calle Galiana que, por su estratégica ubicación, marcará un hito en la renovación de la trama urbana. Con esa experiencia, conversa con LA VOZ sobre la situación del casco histórico de Avilés y sus retos.

-Sus últimos trabajos se desarrollan en el centro histórico Avilés. ¿Como llega a ellos?

-Es por la demanda del cliente. Nosotros satisfacemos todo tipo de encargos. Lo cierto es que últimamente hay poca obra nueva, salvo unifamiliares y ampliaciones. Pero sí hay una serie de edificios históricos en Avilés que necesitan rehabilitación y, poco a poco, van saliendo. Depende mucho de sus posibilidades y su valor de mercado.

-¿Una rehabilitación permite que el arquitecto exhiba su creatividad o es un trabajo que sólo aprecian los entendidos?

-Estás muy limitado por la normativa. Depende del nivel de protección. En Avilés, hay tres niveles y, en los más elevados, no puedes tocar nada. Hay que tener mucho cuidado con los materiales, y en todas las actuaciones debes pasar por Patrimonio. No se trata de lucirte, sino de hacer una labor de conservación y sacar lo bueno que tiene el edificio en sí.

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-¿El incremento de las rehabilitaciones es una oportunidad de repensar las ciudades?

-Sin duda. Se ha construido mucha obra nueva en los extrarradios, abandonando el centro de las ciudades. La vivienda en el centro es más valorada, aunque tiene complicaciones como la dificultades para el aparcamiento, pero es una oportunidad para reflexionar sobre la ciudad. No hay obra nueva porque se ha construido de más; los alrededores se convierten en una zona dormitorio porque la gente hace vida en el centro. Y si descuidamos el centro urbano nos quedaremos sin ciudad.

-Ahora mismo terminan en Palacio Valdés, 5. ¿Qué dificultades ha tenido?

-Lo más complejo era el terreno. Es una zona ganada al mar y donde bajan las escorrentías del parque y de las zonas altas de Avilés. Ya sabíamos por otros edificios cercanos que la cimentación sería complicada. También está el problema de sus dimensiones para encajar las viviendas cumpliendo la normativa actual. Hay que darle muchas vueltas.

-La esquina de Galiana 60 parece un edificio señorial. ¿La recuperación permitirá que luzca como tal?

-Es una esquina estratégica. Da a tres calles y la entrada al parque de Ferrera. Cambiará la imagen del parque de El Carbayedo y de la propia Galiana. Es un edificio estratégico para Avilés.

-¿Como arquitecto y avilesino, piensa que ya se ha asumido por todo el mundo el valor del centro?

-En los últimos años el casco histórico ha mejorado mucho. Todo el mundo lo aprecia, tanto los avilesinos como los turistas. Pero aún queda mucho por hacer. En la plaza de España hay espacios por recuperar. Y quedan edificios antiguos de madera que hay que rehabilitar.

-¿Qué opina del Plan Especial de Mejora y Recuperación del Casco Histórico?

-Es muy interesante, pero no sé hasta que punto será efectivo. Existen expropiaciones, obligaciones a propietarios y sabemos que llevan una tramitación muy grande. Hay solares donde es muy difícil localizar a los propietarios. La intención es buenísima, pero lo veo muy complicado. También veo algunas expropiaciones complicadas por su coste. Es un buen documento con actuaciones muy razonables. Si funcionase, mejorará mucho el centro.

-¿Cual es el mayor reto de conservación del casco histórico?

-Si hablásemos de un lugar concreto sería la plaza Hermanos Orbón. Su interior es uno de los puntos más abandonados. Vemos como está el perímetro interior y es un lugar fundamental. También sería muy interesante conectar el casco histórico con la ría. Están pegados, pero parece que se dan la espalda. Y la conexión de Sabugo con la zona del Ayuntamiento se encuentra muy pérdida, es necesario ligarlo.

-¿El concurso de ideas para rehabilitar el parque de El Muelle puede ser una oportunidad?

-Desde luego. Se debería estudiar una peatonalización parcial en la plaza de Pedro Menéndez. Toda la circulación alrededor de la fuente no es necesaria. Es un límite que se crea. Con dejar un paso para rodear el parque sería suficiente y se facilitaría el tránsito de peatones hacia Sabugo. Se debería peatonalizar el triángulo entre la fuente, el edificio del Café Colón y la Manzana de los Álvarez. Es un espacio que daría muchas posibilidades.

Precios y normativa

-En muchas rehabilitaciones la normativa dificulta su intervención. ¿Debería intervenir la administración financiado o modificando los criterios de conservación?

-Ahora mismo ya existen ayudas. El Principado subvenciona rehabilitaciones en edificios de más de cincuenta años, pero limitadas a viviendas. Es fundamental que haya ayudas, pero también pienso que hay propietarios de edificios en el centro histórico que valoran su propiedad en mucho más de lo que el mercado les ofrece. Se piden precios que impiden que salgan las cuentas de la rehabilitación.

-¿Precios de antes de la crisis?

-Sí. Hay edificios en Avilés por los que piden cantidades que impiden que salgan las cuentas. La gente sigue pensando que el suelo vale lo de antes y no es así. Lo que se va rehabilitando es gracias a que los precios del edificio antes de rehabilitarlo son razonables.

-¿Y modificar las normas?

-Es un tema muy complejo. Como arquitecto, siempre defiendo la protección, pero los intereses de los promotores pueden ser distintos.

-Tramitar una rehabilitación en el centro lleva muchos meses, ¿tiene la administración que ponerse las pilas?

-En todo tipo de licencias hay un atasco importante. Pero también es cierto que los técnicos tienen una gran carga de trabajo. Siempre sería bueno que los trámites se agilizasen sin perder el rigor necesario. Una vía puede ser la declaración responsable para evitar las demoras que se pueden llegar a producir.

-¿Y reducir la exigencia en temas como los materiales, aunque se respete la imagen, la tipología?

-La normativa es muy genérica. A veces parece que se pasan, pero hay que entender que se debe poner algún tipo de límite. Mi experiencia en Avilés es que los técnicos siempre están abiertos al diálogo y aportan ideas.

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