Motivos para el sí en La Carriona

Uno de las obras de Ania, contemplada por un visitante. / M. A.

José Ania exhibe en la sala de exposiciones del barrio una veintena de obras con técnicas variadas bajo el título '¿Y por qué no?'

C. R. AVILÉS.

El presidente de la asociación de vecinos de La Carriona y responsable de la sala de exposiciones del centro sociocultural del barrio, José Ania, ha vencido sus reticencias a exponer allí su obra con un '¿Y por qué no?'. La pregunta-respuesta se la dio a sí mismo cuando, urgido por la baja de última hora del artista que iba a ocupar las paredes de la sala de exposiciones, el conserje le propuso que colgara algo suyo. De la inmediata prevención y reparo con el que recibió la sugerencia, pasó a contemplar una posibilidad que ha venido como recurso para tapar un vacío, pero que permite a los usuarios del centro, y a todo aquel que se pase por allí, conocer las técnicas que maneja el también profesor de alfabetización digital y otras materias de formación profesional.

Desde hace unos días cuelgan en la sala una veintena de obras que incluyen aerografías, pasteles, dibujos a lápiz y óleos. Técnicas que trabaja en función del momento y las apetencias del momento. «No me puedo decantar por ninguna. Las elijo en función de las posibilidades. La aerografía requiere un taller para trabajar y un dibujo lo puedes hacer en cualquier lugar», explica. Lo que no muestra en La Carriona es su disciplina artística favorita: la escultura. Si no está en la sala de exposiciones es porque al ser un salón polivalente, las piezas que se muestran tienen que estar colgadas para mayor seguridad tanto de la obra como de los usuarios.

'¿Y por qué no?' muestra la evolución artística de José Ania con aerografías de 1993, óleos también bastante antiguos y dibujos realizados como pasatiempo en 2013. Piezas que siempre tienen algún protagonista. «Hay algunas piezas con más significado personal que otras, pero en casi todas hay alguien muy importante en mi vida. En algunas se identifica claramente, pero en otras no. Pero ella sabe que está ahí». ¿Ella? «Ella, la persona», matiza.

El responsable de la sala de exposiciones se declara admirador de su hijo, Edgar Bic

El profesor y dinamizador cultural, declarado admirador de Salvador Dalí desde tiempos inmemoriales, ha fijado la vista ahora en otro artista mucho más joven y cercano. Se trata de Edgar Bic, el joven especializado en pintar cuadros con bolígrafos de la marca Bic. Edgar es su hijo. «Aprendo de él desde que nació. Me gusta fijarme en los detalles de sus obras, pero artísticamente hablando me deja muy atrás», confiesa. La exposición se podrá visitar hasta finales de mes.

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