Mujeres y hombres, iguales a la carrera

Los más de setencientos participantes en la Carrera por la Igualdad abarrotaron El Parche momentos antes de la salida. /MARIETA
Los más de setencientos participantes en la Carrera por la Igualdad abarrotaron El Parche momentos antes de la salida. / MARIETA

Más de setecientas personas de todas las edades participaron ayer en la quinta edición de la prueba, marcada por un gran ambiente festivo y reivindicativo

EVA FANJUL AVILÉS.

A partir de las diez de la mañana de ayer sábado, las setecientas personas inscritas en la V Carrera por la Igualdad de Avilés, y otras muchas que se apuntaron a última hora, fueron llegando al punto de salida situado en la plaza de España. Bajo los soportales del edificio consistorial, cada corredor recogió su camiseta conmemorativa de la carrera y una botella de agua obsequio de la organización.

En pocos minutos, El Parche se convirtió en un hervidero de familias con bebés, niños de todas las edades, pandillas de amigos y amigas, compañeros de trabajo y grupos de jubilados que esperaban la salida haciéndose fotos e intercambiando saludos y sonrisas. Un ambiente más entusiasta que en años anteriores, comentaban los asistentes, en el que destacó también una mayor participación masculina. Y es que para muchos, la carrera de este año reflejaba el espíritu de la histórica respuesta social vivida este 8 de marzo. «Vengo con mis dos hijos porque hay que quiero que sepan que sus amigas, primas y compañeras son iguales a ellos en todo y que hay aprovechar la fuerza de este 8 de marzo», afirma Laura García.

«Esta carrera cierra los actos por la Igualdad en las calles de Avilés, una lucha necesaria y justa para lograr un mundo mejor para hombres y mujeres», señaló la alcaldesa de la ciudad, Mariví Monteserín, quien instantes antes del inicio dirigió unas palabras de ánimo a los corredores y agradeció su participación.

A las once de la mañana, al ritmo de la música y con las manos en alto, los cientos de participantes tomaron la salida. Como se trataba de un evento deportivo no competitivo, se disfrutó sobre todo del gran ambiente festivo y reivindicativo.

Cada uno a su paso, según lo que le permitía la edad y la condición física, fue cubriendo las dos vueltas del itinerario de cuatro kilómetros por el casco histórico: desde plaza de España, la calle Rivero, el parque de Ferrera, la calle Galiana, la calle de San Francisco, La Cámara, Rui Pérez, la Plaza de Pedro Menéndez, la Cuesta de la Molinera, y La Fruta, para llegar de nuevo a El Parche.

Unos corrían ligeros, como Alejandro Toyos Menéndez, el niño de 14 años, vecino de Llaranes que llegó a meta el primero. «Corrí para divertirme y para decir que no puede haber privilegios para nadie, hombres y mujeres son todos iguales», afirmó orgulloso. Otros, en cambio, sudaron lo suyo para acabar y el grueso de veteranos, en su mayoría por encima de los sesenta años, optaron por caminar más o menos rápido hasta completar el itinerario. «Venimos todos los años y lo hacemos andando y nos encanta ver como cada vez hay más gente, da fuerzas para seguir luchando por nuestros derechos», señalaba, Araceli Iglesias, directiva de la Asociación de Amas de Casa de Valliniello.

Durante la carrera, a las camisetas blancas conmemorativas del evento se sumaron otros muchos colores representativos de diferentes clubes deportivos y grupos aficionados a las carreras, como el azul de las jugadoras de rugby del club Belenos de Avilés que lucieron equipación para «reivindicar una mayor visibilidad y apoyo al deporte femenino».

Cada uno a su ritmo fue llegando al final ante la expectación del público de plaza España. La única condición para pasar por meta era hacerlo con los brazos en alto y sacudiendo las manos. Una vez finalizada la carrera, se procedió al sorteo de más de cuarenta lotes de regalos, entregados por el Ayuntamiento y El Corte Inglés, organizadores del evento. «Estamos muy satisfechos de organizar este evento que además refleja el profundo compromiso de nuestra empresa con la igualdad de género», aseguró el responsable de comunicación y relaciones institucionales de El Corte Inglés para Asturias y Cantabria, Alfonso Fuertes.

El público convirtió el momento del sorteo en una auténtica fiesta, ovacionando a cada agraciado con el lote de obsequios compuestos en su mayoría por una mochila, un cuaderno, dos libros, una bolsa reciclable y un lote de bolígrafos.

El espíritu festivo continúo hasta el final del evento y se demostró al máximo en la parte final del acto, cuando se impartió una clase colectiva de zumba en la que participaron grandes y pequeños, y que seguro agotó a más de uno.

Por suerte, los que menos energía requirieron durante la jornada fueron los miembros del equipo de asistencia médica de Cruz Roja, quienes sólo tuvieron que asistir a un corredor que sufrió una pequeña torcedura de tobillo.

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