«La música debería estar en las escuelas, ahora es sinónimo de aburrimiento»

Ramón Torrelledó, dirigiendo un concierto. / LVA
Ramón Torrelledó, dirigiendo un concierto. / LVA

Ramón Torrelledó Director de orquesta, músico y compositor | El maestro llega este domingo al Centro Niemeyer con su concierto 'BarrocConcert', que se enmarca dentro del ciclo Suena la Cúpula

SHEYLA GONZÁLEZ AVILÉS.

El ciclo Suena la Cúpula del Centro Niemeyer regresa este domingo con la actuación del maestro Ramón Torrelledó, que llenará el espacio con sus interpretaciones de piezas de música barroca. Bajo el título de 'BarrocConcert' el director de orquesta buscará emocionar al público y hacerle entender «lo que hay detrás de este tipo de música».

-¿Qué es BarrocConcert?

-Es música barroca pero, en cambio, no es un concierto al uso, es diferente por su formato. Apuesto por interrelacionarme con el público para presentarle cada una de las piezas y así aportarles las claves que necesitan para entenderla. Quiero que cuando salgan hayan vivido una experiencia musical superior. La música clásica es abstracta y como tal necesitamos darle a los espectadores un significado para entenderla y eso es lo que yo pretendo con mi actuación.

-Dará una masterclass a músicos avilesinos, ¿qué le aportan este tipo de actividades?

-Me gusta trabajar con ellos porque creo que el talento hay que desarrollarlo y para eso hay muchas variables, entre ellas el tocar el mayor número posible de veces. De nada sirve desarrollar una técnica de lujo si luego no se pone en escena. Cuanto antes tengan acceso a los escenario mejor será para sus carreras.

-¿Qué le atrae de la música del Barroco?

-En el Barroco empezó todo, es la época en la que la música instrumental se hace potente. Ha logrado proyectarse en toda nuestra tradición musical. Quiero que la gente le pierda el miedo.

-Habla de talento en los jóvenes, ¿qué otras variables hay que fomentar para sacar el mayor partido?

-Todo pasa porque la música esté presente en las escuelas como parte de los planes curriculares, así la gente se animaría a acercarse porque ahora la música es sinónimo de aburrimiento. También la industria debería asumir la importancia de esta formación y así habría más salidas profesionales.

-¿Las familias apuestan por esta cultura musical o también se deja de lado?

-Estamos acostumbrados a una vida en la que lo utilitario es lo que manda. Las familias ven bien que sus hijos tengan este talento pero no que lo exploten porque lo que importa es pagar el recibo de la luz. Cuando aparece una familia que apuesta por esa carrera para su hijo hay que valorarla y ayudarla porque van a hipotecar sus vidas por ello.

-Usted tuvo que irse a Rusia a formarse, ¿no hay oportunidades en España?

-Ahora hay más que cuando yo empecé, que no había orquestas para comenzar. Los jóvenes ahora tienen grandes profesores aquí pero aún así tienen que salir fuera e intercambiar experiencias, viajar el máximo posible.

-¿La situación económica es otra traba?¿Ayudaría si hubiera becas?

-Claro. Hay que habilitar un sistema de ayudas para que los jóvenes talentos se puedan desarrollar y sufragar los gastos de su formación y de su salida al mundo para conocer otros escenarios.

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