El Niemeyer, un lienzo en blanco

Un graffiti decora una de las paredes exteriores del Niemeyer. / PATRICIA BREGÓN
Un graffiti decora una de las paredes exteriores del Niemeyer. / PATRICIA BREGÓN

El artista Pelayo Varela 'pone en venta' los edificios del centro cultural como parte de su muestra, '288.987.145'

S. GONZÁLEZ AVILÉS.

El Centro Niemeyer se vende. Baldosas amarillas copan el techo del edificio de usos múltiples formando la frase inglesa 'For sale'. No sabemos el precio de estos edificios ideados por el arquitecto brasileño, lo que si sabemos es quién los ha puesto a la venta, el artista Pelayo Varela, que a su vez ha dibujado sobre la pasarela que une la cúpula con el auditorio su propio número de teléfono por si hubiera ofertas. La torre mirador acogió ayer la inauguración del nuevo ciclo de arte 'La Curva libre', que acoge la muestra '288.987.145', firmada por el ovetense.

Se trata de una obra «por encargo» en la que la belleza radica en la reflexión sobre el arte y el espacio que este ocupa. Así la definieron ayer en la presentación. La conexión entre todos los elementos, entre los que se encuentran veletas o un graffiti, es la idea que aportan sobre el mundo del arte y todo lo que le rodea. «Cuando me puse a trabajar en esta intervención, realizada expresamente para la plaza, decidí que no quería nada monumental, todas las piezas son invisibles y a la vez poéticas. Las hay que visitar y descubrir», señaló Varela en la presentación. Y es que muchas de sus piezas están en los tejados de los edificios o sobre sus paredes, no en medio de la plaza como se pudiera esperar de una muestra al uso.

Sobre la venta del centro cultural fue tajante «todo está a la venta, la museografía en general está abocada a la franquicia», destacó el autor. Algo más de un año le llevó idear el conjunto de la muestra, que ha tomado por título el número de hastags que hay en Instagram sobre el arte. «Ha sido un año de trabajo enriquecedor. Hubo momentos en los que creí que no lograría acabarla pero esos problemas me ayudaron a conseguir un trabajo mucho mejor de lo que esperaba».

«No quería nada que fuera monumental, las piezas son invisibles y muy poéticas»

Las veletas en cambio simbolizan la dirección en la que sopla el viento en el arte contemporáneo. En una de ellas están los cuatro artistas que más cotizan en el mundo, en la otra las corrientes de ideas principales. Un cuestionamiento de la propia historia del arte.

La tercera pata de este trabajo es el graffiti, en tonos negros, que decora una de las paredes del edificio de usos múltiples del centro cultural. Una pieza que se titula 'Curriculum vitae' y en la que, con letras mayúsculas y sin espacios entre ellas, el artista explica su propia biografía, que crece por momentos. «La muestra es el ejemplo perfecto del cambio que ha vivido Asturias respecto a las posibilidades que tienen los artistas de trabajar. Ejemplo también es la programación del Niemeyer en este aspecto, que está comenzando a ser incontestable», expresó ayer el viceconsejero de Cultura del Principado, Vicente Domínguez.

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