Una noche que comenzó en un concierto en Gijón y terminó en tragedia

El presunto homicida de Daniel Capellán/ LVA
El presunto homicida de Daniel Capellán / LVA

Daniel Capellán compartió concierto con su presunto homicida en el Teatro Albéniz de Gijón, donde actuó Yiyo Sarante

S. G. AVILÉS.

El Teatro Albéniz de Gijón acogió la madrugada de ayer el concierto de Yiyo Sarante. Una actuación que Daniel Capellán preparó durante meses y en la que él mismo aparecía anunciado en el cartel como colaborar del evento. Nada hacía presagiar el triste final que le deparaba horas después en Llaranes.

A la fiesta acudió rodeado de amigos y familiares, entre los que se encontraba su hermana y el novio de esta, que horas más tarde pondría fin a su vida tras acuchillarle. El concierto de Yiyo Sarante comenzaba pasada la media noche y se prolongaba durante unas horas, momentos que Capellán disfrutó desde lo alto del escenario. Desde allí aprovechó para inmortalizar el momento, que compartió en sus redes sociales sin saber que sería la última instantánea que colgaría para todos sus seguidores.

Capellán era conocido en las salas de fiesta tanto de Avilés como de otras localidades porque colaboraba con los promotores en la organización de eventos. Su hermana y su pareja, que según fuentes familiares se encontraban en la ciudad de vacaciones, se animaron y acudieron al concierto. El presunto homicida tampoco perdía la ocasión y también se fotografiaba con el cantante, que es un ídolo de masas entre la población dominicana.

En las fotografías sacadas por la propia sala, que difundió en redes sociales, se les pude ver juntos en varios momentos de la actuación de Sarante. En todas aparecen disfrutando del momento y sin signos de problemas entre ellos, que habrían llegado horas después. Tras finalizar la fiesta, según amigos cercanos, la hermana del fallecido y otro grupo de amigos se habría trasladado de nuevo a Avilés para seguir la noche en un local de la ría. A partir de ahí habrían surgido los problemas con su pareja, que derivarían en una llamada de auxilio a su hermano, que no dudaba en acudir a su encuentro.

El grupo tenía la costumbre de acabar las noches de fiesta juntándose para desayunar y en esta ocasión se habrían decantado por el bar Milenio de Llaranes. A su llegada pidieron unos pinchos y sus consumiciones y aunque nada presagiaba lo que pasaría diez minutos después, el personal afirmaba ayer que «llegaron con tiranteces, parecía que habían discutido antes de llegar aquí porque todo se desencadenó en apenas cinco minutos», apuntó María Jesús Álvarez, propietaria del establecimiento.

Las redes sociales se llenaban minutos después de fotos de Daniel Capellán expresando su tristeza y pidiendo justicia para él tras el trágico final de una noche que comenzó llena de alegría. Todos sus amigos y allegados optaron por recordarle en momentos felices, en reuniones con amigos o bien en las fiestas que organizaba por las salas asturianas.

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