Un nuevo mapa del subsuelo de Avilés para prevenir fenómenos naturales

Carretera de Avilés a Trubia. El periodo geológico Silúrico comienza hace 444 millones de años y terminó hace 416. Materiales de esta era y también fósiles se encuentran en la carretera de Avilés a Trubia y en los cabos Vidrias y Peñas, además de en Los Campos, Molleda, Ferrero y Bayas. / MARIETA
Carretera de Avilés a Trubia. El periodo geológico Silúrico comienza hace 444 millones de años y terminó hace 416. Materiales de esta era y también fósiles se encuentran en la carretera de Avilés a Trubia y en los cabos Vidrias y Peñas, además de en Los Campos, Molleda, Ferrero y Bayas. / MARIETA

El Institituto Geológico revisa la antigüedad y composición del terreno para la construcción y la extracción de recursos

YOLANDA DE LUIS AVILÉS.

La geología es una disciplina que ha ido ganando presencia en la sociedad en los últimos años, pero sus aplicaciones en el día a día siguen siendo muy desconocidas. Es clave para actividades relacionadas con la extracción de recursos minerales o la localización de recursos hídricos, pero también a veces para prevenir fenómenos que pueden convertirse en tragedias humanitarias como los terremotos o la erupción de volcanes o simplemente para concretar los medios a utilizar para desarrollar proyectos de construcción de infraestructuras o edificios en los que se interviene en el subsuelo.

España cuenta con un mapa geológico de todo su territorio, es uno de los pocos países que lo tiene, que comenzó a elaborarse en los años setenta y que se finalizó a principios de este siglo. Ahora el Instituto Geológico y Minero de España ha comenzado la revisión de aquellos mapas que se hicieron hace más de 45 años. Entre ellos se encuentra el de Avilés, que incluye la información del terreno del subsuelo desde la Concha de Artedo hasta el Cabo Peñas, con materiales datados en el Precámbrico cerca de Cudillero (de 4.600 millones a 635 millones de años de antigüedad) al cuaternario de las dunas, playas y márgenes de la ría (desde dos millones de años a la actualidad). La institución también revisará los datos de Gijón, Oviedo, Lastres y Villaviciosa.

Nemesio Heredia Carballo es el jefe del proyecto en Asturias y explica las razones del mismo. «No es que las rocas se hayan movido de sitio, pero la investigación científica sí que ha avanzado en este tiempo y podremos despejar algunos problemas que ya conocemos y que han ido aflorando posteriormente con otros estudios realizados más recientemente en tesis doctorales, por ejemplo».

El municipio de Avilés está situado sobre terrenos que la hoja del Instituto Geológico y Minero de España, elaborada en el año 1972, establecía que eran del Pérmico (con una antigüedad de entre 299 y 252 millones de años). Sus características son muy similares a las de algunos momentos de la era geológica siguiente, el Triásico (entre 251 y 201 millones de años). Esta es una de las cuestiones que se quiere concretar en este nuevo estudio sobre el terreno porque con los medios técnicos y de investigación actuales es posible hacerlo, señala Nemesio Heredia sobre las previsiones de trabajo de su equipo en Avilés. «Se parecen mucho y vamos a poder ver ahora la edad y separarlos bien. Parte del terreno cuenta con materiales que se usaban para la construcción de tejas y también sabemos que hay minerales como la fluorita en la zona de Corvera, todo esto lo vamos a concretar más ahora».

La falla de Ventaniella

Uno de los elementos geológicos de mayor interés en esta zona es la falla de Ventaniella, que desde Avilés -ella forma el denominado Cañón de Avilés en el Cantábrico- recorre 450 kilómetros hasta la Cuenca del Duero y que sus movimientos en distintas eras han sido el origen de la Cordillera Cantábrica. Ha tenido actividad desde hace más de 300 millones de años hasta ahora, no obstante, en la actualidad sismológicamente tiene muy poca intensidad, aunque en ella está el origen del último terremoto que se notó en la comarca de escasa potencia. De hecho, Nemesio Heredia recuerda que la actividad geológica se encuentra al sur de la península, donde se están viviendo los mayores terremotos ya que la placa africana colisiona con la española, «si la falla de Ventaniella estuviese activa la sismicidad sería mucho mayor de la que se vive en el sur».

El trabajo de campo que afronta ahora el Instituto Minero y Geológico de España para actualizar el mapa de la zona de Avilés permitirá concretar más exactamente por dónde pasa la falla de Ventaniella, en la hoja actual se señala su paso por Nieva, Laviana, Tabiella y San Pedro Navarro.

En el nuevo documento, que una vez finalizado se edita y también es de consulta gratuita a través de la página web de la institución, solucionará las discrepancias cartográficas que han ido apareciendo con el paso del tiempo y añadirá las más recientes investigaciones. El objetivo de estos científicos también se centrará en establecer la edad de los depósitos en la rasa de Asturias en la zona más occidente de la comarca, algo que permitirá igualmente conocer la evolución del clima en los últimos años.

Recursos económicos

El mapa se acompaña de un informe que también será actualizado, así como todo lo relativo a la geología económica. En el documento elaborado en 1972 se indicaba que, aunque entonces no quedaban explotaciones mineras en la zona, durante bastante tiempo se extrajo carbón y hierro en diversos puntos. Entre ellos cita Arnao entre 1833 y 1915 y San Juan de Nieva durante la primera guerra mundial.

Se hace referencia también a las minas de Gozón, la explotación de Simancas y «pequeñas explotaciones al suroeste de Los Campos y en la zona de Cabo de Vidrias, especialmente en Naveces (mina Golondrina) y en Ranón (mina Careo)».

En Avilés, según se indica en la investigación geológica, se localizaban en aquel momento «las mayores explotaciones de conglomerados jurásicos (de 201 a 152 millones de años de antigüedad y denominados piedra fabuda) para áridos en la región asturiana». Situaba entonces esas explotaciones en los alrededores de Salinas y en San Pedro Navarro. Además, existían canteras de arenas cuaternarias (de 2,59 millones de años a la actualidad) en la playa de Xagó y de calizas carboníferas (de 358 a 298 millones de años) en La Torre.

Apunta la información sobre la geología económica que había otras explotaciones que aprovechaban materiales de distintos niveles estratigráficos como el complejo de Rañeces, la caliza de Nieva o la de Santa Leocadia de Laviana junto a la ría de Avilés, así como la situada al norte de Soto del Barco. Sobre el terreno también se observaban entonces ya canteras abandonadas en Piedras Blancas, Cancienes o Molleda.

Otra explotación del subsuelo que en los años setenta, cuando se hizo la investigación, todavía estaba en activo era la de la cantera de Bustiello. Se dice en el documento que «las dolomías liásicas se aprovechan como material fundente, existiendo una importante cantera en Bustiello. Explotaciones abandonadas de estas rocas se observan al este de Villalegre (Trasona, Llaranes, etcétera)». Otras explotaciones que se citan son las de cuarcita ordovícica, caolín o arcillas triásicas, jurásicas y cuaternarias para cerámica. Todos estos aspectos han cambiado mucho en estos casi cincuenta años, de ahí que también vaya a ser sometida a una profunda revisión la explotación que se realiza ahora de los recursos geológicos en toda la zona de Avilés.

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